Viernes, 7 de Diciembre de 2007

Los resultados de las pruebas favorecen la implicación de los detenidos en el atentado

EFE ·07/12/2007 - 15:09h

EFE - Fotografía de archivo sin fechar de Saioa Sánchez Iturregi, alias "Hintza", una de las etarras más buscadas por las fuerzas de seguridad, que fue detenida en Francia por su supuesta relación con el atentado cometido el pasado sábado en Capbreton (Francia).

Los resultados de las pruebas balísticas y de ADN han permitido hoy a los expertos franceses avanzar en la vinculación de los etarras detenidos el miércoles con el asesinato de dos guardias civiles españoles el pasado 1 de diciembre en Capbreton.

Trasladados en la noche del jueves a los locales que en el exterior de París tiene la Policía antiterrorista francesa (SDAT) los etarras Asier Bengoa y Soaia Sánchez volvieron hoy a responder con el silencio al interrogatorio de los agentes.

Por eso, los expertos se han centrado en el examen de diferentes indicios para intentar demostrar la implicación de los detenidos en el crimen.

Después de la prudencia exhibida el jueves, la fiscalía de París modificó hoy esa actitud al admitir que Bengoa y Sánchez figuran ya oficialmente como sospechosos del asesinato de los dos guardias civiles.

Hasta ahora el ministerio público mantenía dos investigaciones diferentes: una por el crimen de Capbreton y otra por el intento de robo de un vehículo en la zona de Périgueux, el lunes pasado, que era la que implicaba a los dos etarras detenidos el miércoles.

Hoy decidió unir ambas ante los resultados de diferentes pruebas practicadas por los expertos, en especial las balísticas.

En el coche "Clio" verde que usaron durante parte de su fuga y que abandonaron el martes en el departamento de Tarn los agentes encontraron casi un centenar y medio de casquillos que presumiblemente recogieron después de haber hecho prácticas de tiro en algún lugar aislado.

Algunos de esos casquillos hallados en el coche presentan las mismas características que los del arma que fue empleada en el doble asesinato de Capbreton y que, según la hipótesis de los investigadores, fue disparada por Sánchez.

Un arma corta deja siempre una señal específica en los proyectiles que dispara y que constituye una especie de "firma" o "huella" de ese arma, lo que facilita las comparaciones entre los casquillos.

Además, a los etarras se les encontró la llave del "Clio" que abandonaron accidentado.

Los expertos saben que las armas halladas en poder de Bengoa y Sánchez en el momento de su detención no fueron la usada en el atentado, lo que indica que se han deshecho de ella o está en poder del tercer integrante del comando, un hombre aún buscado por las fuerzas del orden francesas.

El ADN de Bengoa ha sido encontrado en otro vehículo diferente abandonado por el comando, mientras que Sánchez ha sido reconocida como la mujer presente en Capbreton gracias a sus ropas, a sus pendientes y a su peinado, ya que aunque se cortó el pelo tras el atentado, los documentos que llevaba encima cuando fue detenido portaban fotografías del momento anterior.

La fase de custodia cautelar, que para este tipo de delitos dura 96 horas en Francia, puede prolongarse hasta mediodía del domingo próximo.

Si la Policía opta por agotar el plazo, será a partir de ese momento cuando los detenidos pasen a disposición judicial para su eventual procesamiento e imputación de cargos.

El fiscal parisino Jean-Claude Marin ya anticipó ayer que podrán ser procesados por pertenencia a banda organizada con fines terroristas - han admitido su militancia en ETA - así como posesión ilegal de armas y de falsos documentos e intento de robo de vehículo.