Viernes, 7 de Diciembre de 2007

Una experta en violencia aboga por tratar a los maltratadores como "víctimas de sí mismos"

EFE ·07/12/2007 - 12:29h

EFE - Tamara Orlova, madre de Svetlana, la mujer rusa que murió apuñalada por su ex novio en Alicante en noviembre pasado, durante la rueda de prensa que ofreció en la ciudad para pedir que el presunto asesino cumpla íntegramente su condena.

La antropóloga barcelonesa Mercedes Fernández-Martorell, una de las principales expertas en violencia machista en España, aboga por repensar la manera en que se trata actualmente a los maltratadores y trabajar con ellos como si fueran "víctimas de sí mismos", al ser éste el origen de su violencia.

Esta profesora de la Universidad de Barcelona (UB) ha dedicado sus dos últimos años a estudiar el fenómeno de la violencia machista, lo que le ha llevado a entrevistar a fondo a quince hombres juzgados por agredir a sus parejas, una experiencia que le ha permitido acercarse al problema desde la perspectiva siempre controvertida del maltratador.

En su opinión, vivimos en una sociedad que se rige por unas normas ancestrales diseñadas por los hombres, quienes "nacen" con la responsabilidad de hacer cumplir estas leyes y de que sus mujeres las reproduzcan, según explicó Fernández-Martorell en una entrevista con Efe.

Es cuando las féminas se alejan de este modelo masculino impuesto cuando algunos hombres se sienten "despojados" de su verdadera identidad como "representantes de la ley social" y transforman la impotencia y frustración que les provoca esta situación en forma de violencia contra sus parejas.

Ahí radica el origen de las agresiones machistas y ahí, también, es donde hay que buscar una posible solución a esta lacra social, ha explicado la profesora de la UB.

"En el fondo son víctimas de sí mismos, tienen miedo a perder su verdadera masculinidad, su hombría, y ese miedo es el motor que les lleva a agredir y a convertir también en víctimas a sus parejas", señala esta experta, que apuesta por trabajar de cerca con los maltratadores y reeducarles como única vía para solucionar este conflicto.

La investigadora sostiene que la clave está en conseguir que los hombres crezcan emocional e intelectualmente y que adquieran autoestima, algo que sólo se consigue apoyándoles, educándoles y formándoles, haciendo que asistan a cursos y sesiones de terapia, al margen de la condena que deban cumplir.

"Eso es tan fundamental como que se mantengan a 1.500 metros de distancia de sus mujeres", comenta Fernández-Martorell, que asegura que el tratamiento que reciben actualmente los maltratadores no es efectivo, como lo demuestra el hecho de que muchos condenados, al quedar en libertad, vuelven a acosar y agredir a sus parejas.

"Ellos quieren hablar, lo necesitan, tienen necesidad de desahogarse y pueden cambiar si alguien les habla y les ayuda a repensar su vida", mantiene esta antropóloga, que indica que luchar contra el machismo limitándose a proteger a las mujeres sólo hace que se consolide el "orden patriarcal" instaurado y que se "refuerce" el modelo de debilidad femenino.

"O se les modifica a ellos o no hay manera de solucionar este conflicto. Pero es necesario que no se vea a los maltratadores sólo como si fueran guerreros, sino como víctimas de sí mismos", subraya Fernández-Martorell.

La experta es consciente de que sus tesis pueden despertar recelos y críticas, principalmente entre los sectores feministas, aunque afirma que "quienes tendrían que estar más en contra son los hombres", ya que los concibe como "seres que se pueden y se deben repensar".

"De hecho, lo que digo es extremadamente feminista, pero va más allá del feminismo tradicional", apunta Fernández-Martorell, que define a los maltratadores como personas "impotentes", "muy sufridoras", "desgraciadas" y "desorientadas" que, pese a todo, "tienen un cierto compromiso con su pareja".