Viernes, 7 de Diciembre de 2007

Paco Mora cautiva a Pekín con su vanguardista "Bodas de sangre"

EFE ·07/12/2007 - 08:22h

EFE - Momento del pase gráfico de "Bodas de Sangre", de Federico García Lorca, que representa el Paco Mora Ballet Flamenco Español.

Apasionado, gitano y vanguardista son algunos de los adjetivos que el coreógrafo y bailarín malagueño Paco Mora ha arrancado a la crítica pequinesa con su visión contemporánea de la obra lorquiana "Bodas de sangre".

"Mora pisa la difícil línea divisoria entre innovación y respeto a la tradición. En su versión, la Andalucía rural que inspiró a Lorca y Gades se transforma en un mundo urbano en el que el flamenco es la principal vía de expresión", señalaba el diario "China Daily".

Para la televisión nacional china, CCTV, el montaje del malagueño es "pasión, orgullo y melancolía encarnados en la ardiente danza flamenca. El espíritu de la danza cautivó a la audiencia del Teatro Poly el martes".

Así de bien han entendido los chinos el reto que desde el día 4 y hasta hoy les ha planteado Mora en su revisión del clásico de Federico García Lorca, que vio la luz en 1933 y desde entonces encandiló el genio flamenco de Antonio Gades y del cineasta español Carlos Saura, entre otros.

"'Bodas de Sangre' es una tragedia andaluza. El flamenco es la mejor forma de expresarla, porque el flamenco es andaluz, y es un lenguaje universal, porque cuando lo expresas con sentimiento, todo el mundo lo entiende", dice Mora, de 34 años.

El malagueño, un auténtico hombre orquesta como director, coreógrafo y en parte diseñador de vestuario, encarna a un rotundo Leonardo en el dramático triángulo compartido con el duende de Virginia Domínguez (novia) y de Ángel Gil González (novio).

Un trío arropado por el magnífico elenco de 12 bailaores, un cantaor y un guitarrista que participan en la obra.

Iluminación velazquiana, respeto por los símbolos y cromatismo lorquianos (blanco, negro y rojo), vestuario años 20 con elementos rompedores, danza contemporánea fusionada con el flamenco más puro, proyecciones y locución de fragmentos de la obra original: un cóctel artístico que funcionó en Pekín.

"Me ha gustado mucho, he venido a ver todas las actuaciones de flamenco, y ésta me ha encantado", señaló una aficionada, acostumbrada al flamenco más clásico que ha ofrecido en los últimos meses el Año de España en China.

"Es muy contemporánea", dijo otra, sorprendida por la mezcla de vanguardia y flamenco.

El arrojo de Mora logró transformar el miércoles un pequeño accidente con sus zapatos, mientras taconeaba una soleá, en un inusual "descalceado", ya que se desembarazó de ellos y siguió pisando firme al más puro estilo de La Chunga, un desafío que arrancó las ovaciones del público.

No es de extrañar en un Mora que rompe esquemas tanto en su ejecución flamenca como en su imagen -rapada, barbuda y recia- y que, por ello, está considerado como una gran apuesta flamenca.

"Son dos 'Bodas de sangre' diferentes", dijo a Efe Carmen Villena, quien actuó en la versión de Gades de 1981 y hoy como madre herida en la de Mora.

"Bodas de Sangre" forma parte de la cartelera del Festival de Danza Internacional de Pekín y llega a la capital china por iniciativa privada, fuera de las actividades del Año de España.

Al igual que sucediera con Japón hace dos décadas, China descubre con entusiasmo el flamenco, para los chinos un sinónimo de pasión en las antípodas de su tradición milenaria.