Jueves, 6 de Diciembre de 2007

Reprochan a Kouchner el archivo de una denuncia en Francia contra Rumsfeld

EFE ·06/12/2007 - 18:54h

EFE - El ex secretario de Estado estadounidense Donald Rumsfeld; en primer plano.

La Federación Internacional de Ligas de Derechos Humanos (FIDH) reprochó hoy al ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, haber dado indicaciones a la Fiscalía para que archivara una denuncia por torturas y malos tratos contra el ex secretario de Defensa de Estados Unidos Donald Rumsfeld.

En un comunicado, la FIDH -apoyada por sus ligas en Estados Unidos y Francia, el Centro de Derechos Constitucionales, la Liga de Derechos Humanos y el Centro Europeo para los Derechos Humanos y Constitucionales- se declara "estupefacta" por el archivo de la denuncia por parte de la Fiscalía el mes pasado, que se decidió en base a un dictamen del departamento de Exteriores.

"Es difícil admitir (...) que el dictamen sea asumido por la Fiscalía sin más verificaciones, cuando se basa en una interpretación claramente falsa del derecho aplicable", señalan las organizaciones.

Niegan los argumentos del Ministerio en el sentido de que las reglas del derecho internacional otorgan a los jefes de Estado y de Gobierno, así como a los titulares de Exteriores, inmunidad incluso tras el cese de sus funciones por los actos realizados con carácter oficial.

Aseguran que ninguno de los derechos aplicables "confiere inmunidad penal a Rumsfeld", cuando se presentó la denuncia mientras estaba de visita privada en París en octubre para participar en un debate de la revista de relaciones internacionales "Foreign Policy".

Además, las asociaciones aluden a textos legales sobre la competencia universal de los tribunales franceses, que "permite perseguir y reprimir actos de tortura se hayan cometido donde se hayan cometido, sea cual sea la nacionalidad de sus autores y de sus víctimas, con tal de que el autor se encuentre en territorio francés".

Se quejan de que la interpretación del departamento francés de Exteriores otorga en la práctica "impunidad a todos los dirigentes responsables de crímenes internacionales y erige el territorio francés como un paraíso para los torturadores".