Archivo de Público
Miércoles, 16 de Septiembre de 2009

Un rival imbatible en 14 años

Polonia derrotó a España en 12 ocasiones entre 1959 y 1973

MIGUEL ALBA ·16/09/2009 - 10:30h

 Hoy suena lejano. Pero en aquellos días de 1973, vísperas del Europeo de Barcelona, en los que España tenía la bula de la FIBA, como país organizador, de poder elegir el grupo en el que disputar la fase previa, Díaz Miguel reunió a sus jugadores: "¿Contra quién no queremos jugar?", les preguntó. El grupo no vaciló. "Contra Polonia". Aquel equipo, compuesto por la generación de Luyk, Brábender, Buscató, Rullán, Flores o los hermanos Sagivela, que prefirió el cruce con la más difícil selección italiana, evidenció, a pesar de la medalla de plata, su falta de respuestas ante la Polonia de Wachowski y Lopatka. Estos dos jugadores, imbatibles para Díaz Miguel y su grupo, lideraron la mejor época del baloncesto de aquel país.

Polonia se fue diluyendo con lentitud en los años setenta

Durante 14 años (desde 1959 a 1973), Polonia no sólo se convirtió en la bestia negra de España (que cayó en los 12 partidos que disputaron durante ese período) sino que escenificó su mayor propuesta de éxito (una plata y dos bronces en los Europeos del 1963 al 67), basada en un baloncesto muy físico que acompañó con el talento que aprendió de la Unión Soviética o Checoslovaquia.

La realidad es que el potencial de Polonia se fue diluyendo con lentitud a partir de la segunda mitad de los setenta. Desde entonces, Polonia y España han vivido dos realidades totalmente contrapuestas. El equipo que actualmente maneja Katzurin ha aprovechado la organización de este Europeo para poner al día su baloncesto. Alrededor de Logan, Gortat y Lampe, Katzurin ha sido capaz de construir una filosofía sin ambages. Estos tres jugadores son la referencia de todo el juego de ataque. De hecho, durante el campeonato, el 70 por ciento de los lanzamientos polacos los han tenido como protagonistas.

Gortat, pívot de Orlando Magic, asegura rebotes y solvencia en el aro

 

Con sus 2,13, Gortat, pívot de los Orlando Magic, asegura rebotes y solvencia de cara al aro, al igual que Lampe, quien, a las órdenes de Scariolo en el Khimki, ha sabido explotar su juego interior. La fantasía, pero también la anarquía, recae en Logan. Natural de Chicago y nacionalizado expresamente para el Europeo, tras sus dos años en la liga polaca, Logan es el típico jugador explosivo y con la suficiente capacidad anotadora para romper una mala dinámica. Aquélla que la España de Díaz Miguel enterró en 1976, durante la disputa del preolímpico de clasificación para los Juegos de Montreal. Desde entonces, Polonia no ha sido capaz de rememorar a sus antepasados.