Jueves, 6 de Diciembre de 2007

Psicólogos asisten a los compañeros de los 5 niños asesinados por su madre en Alemania

EFE ·06/12/2007 - 10:30h

EFE - Vista de la entrada de la casa donde fueron encontrados ayer, 5 de diciembre, los cuerpos de cinco niños con edades entre los 3 y 9 años, en Darry (Alemania). Según informe de la policía, los cuerpos se hallaron en la habitación del segundo piso que tiene una cortina roja.

Tras la muerte de cinco menores a manos de su madre, presuntamente transtornada, un grupo de psicólogos y religiosos asiste hoy a los compañeros de clase y a sus progenitores en la pequeña localidad alemana de Derry, en el septentrional estado de Schleswig-Holstein.

Las clases se han suspendido en la pequeña escuela de básica local, con tan sólo 72 menores, aunque cuatro psicólogos y pastores evangélicos tratan de consolar a los niños y a sus padres llorosos.

El drama se desató este miércoles cuando una madre de 31 años, presuntamente transtornada, mató a sus cinco hijos, todos ellos varones y de edades comprendidas entre los tres y nueve años.

Los cadáveres de los cinco menores fueron encontrados la pasada noche por la policía alemana, después de que esta fuese alertada por un médico ante el que la madre de los niños confesó al parecer los hechos.

A la espera de que policía y la fiscalía encargada del caso informen sobre lo sucedido, la emisora alemana de radio pública NDR1 señaló hoy que los cinco niños recibieron somníferos de su madre, que los asfixió cuando se habían quedado dormidos.

La edición digital del semanario "Der Spiegel" señala que los niños habían llamado la atención en días pasados en su escuela y guardería por ir a clase insuficientemente vestidos, lo que condujo a una denuncia ante los servicios de asistencia social.

La madre, que ha sido internada en un hospital psiquiátrico, vivía sola en una casa unifamiliar con los cinco niños, que al parecer eran de distintos padres.

La muerte de los cinco pequeños se produjo después de conocerse el caso de otro presunto triple infanticidio en la localidad sajona de Plauen, al sureste de Alemania, donde una mujer ha sido detenida como sospechosa de haber matado a sus tres bebés recién nacidos.

La policía halló ayer en el balcón de una vivienda de la localidad de Plauen el cadáver de una recién nacida, después de haber encontrado el martes otro en la nevera del mismo domicilio.

Estos dos cadáveres de bebés se suman al terrible hallazgo, el jueves pasado, de un primer cadáver envuelto en plástico en una maleta, en la despensa de otra vivienda, donde al parecer se encontraba desde hace cinco años.

La madre de las tres niñas, que nacieron en febrero de 2002, enero de 2004 y septiembre de 2005 respectivamente, murieron, según ella, "de manera repentina". La primera, la única que nació en un hospital, la encontró muerta en su cama, aseguró durante el primer interrogatorio.

La sospechosa, en prisión preventiva desde la semana pasada, que fue liberada ayer después de que la autopsia del primer cadáver, no revelara, según la fiscalía, indicios claros que apuntaran a un homicidio, ya que no había pruebas de violencia en el cuerpo momificado de la recién nacida. Los otros dos cadáveres serán examinados este jueves por un equipo forense.

La presunta infanticida, que según la fiscalía no vivía en un contexto social complicado, tiene además otros dos niños, de uno y siete años, ambos del mismo padre, acogidos mientras tanto en domicilios de familiares.