Jueves, 6 de Diciembre de 2007

Jimmy Carter recuerda en Pekín el día en que EEUU reconoció "Una Sola China"

EFE ·06/12/2007 - 10:41h

EFE - El ex presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, saluda a su llegada a un hotel en Lueneburg, Alemania, el pasado 4 de octubre.

El ex presidente de EEUU Jimmy Carter rememoró en Pekín las negociaciones que hace 29 años resultaron en el establecimiento de lazos diplomáticos entre la Casa Blanca y la China comunista y que exigieron cesiones a dos partes destinadas a entenderse, según informa hoy la prensa local.

Carter, líder estadounidense entre 1977 y 1981, repasó anoche ante los medios chinos algunos pasajes del diario de sus negociaciones con Deng Xiaoping, sucesor de Mao Zedong y artífice de la reforma y apertura chinas, lanzadas al amparo de la normalización de los vínculos bilaterales.

En su intervención abordó la venta de armamento a Taipei por parte de EEUU, una de las disputas más agrias entre ambos países, entonces y en la actualidad.

"Deng acordó que nuestra declaración en favor de solucionar la cuestión de Taiwán de forma pacífica no sería contradicha en público por China y entendió que venderíamos armas a Taiwán", señaló Carter, al leer una entrada del diario fechada el 14 de diciembre de 1978.

"Públicamente, van a rechazarla, pero de forma privada han reconocido que se llevará a cabo", añadió Carter al desvelar los contenidos de su diario secreto, hoy recogidos por la mayoría de medios locales dada su actualidad.

Sin ir más lejos, el pasado mes las autoridades chinas prohibieron atracar en Hong Kong al portaaviones estadounidense "Kitty Hawk" y a una flotilla con 8.000 marineros a bordo, sin ofrecer motivos pero coincidiendo con una venta de armas estadounidenses a Taiwán, que aspira a formalizar su independencia de China.

Carter valoró el establecimiento de lazos diplomáticos, una decisión "correcta y sabia" anunciada el 15 de diciembre de 1978 y forjada el primero de enero de 1979.

En su alocución, alabó la figura del "Pequeño Timonel" Deng Xiaoping, al que describió como un hombre "pequeño, duro, inteligente, franco, seguro y amistoso", lo que facilitó que las negociaciones fueran "un placer".

Carter abordó la actual polémica de los productos chinos de baja calidad retirados del mercado estadounidense, e instó a los mandatarios chinos a viajar a EEUU y tranquilizar al pueblo estadounidense.