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Jueves, 10 de Septiembre de 2009

Las pymes pagan por el crédito el doble que la gran empresa

Con la crisis, bancos y cajas han ampliado la diferencia entre los precios que cobran a unas y a otras. El grifo comienza a abrirse para las mayores, pero sigue casi cerrado para las pequeñas

V. ZAFRA / P. BLÁZQUEZ ·10/09/2009 - 08:00h

Más dificultades cuanto más pequeñas.

Los bancos y cajas españoles financian a las empresas a dos velocidades. Y en este caso, como en casi todos, gana Goliat, mientras que el pequeño David está sufriendo las consecuencias de la crisis con más virulencia.

Las grandes compañías no sólo empiezan a disfrutar de la posibilidad de acceder al crédito a un nivel similar al de antes de la crisis, sino que, además, están pagando precios mínimos por sus préstamos gracias al desplome del Euríbor. Sin embargo, las pequeñas y medianas empresas tienen enormes dificultades para conseguir financiación y los tipos de interés que tienen que pagar casi duplican los de sus grandes competidoras. Además, están en el nivel de 2006, cuando el Euríbor estaba dos puntos por encima de la cota actual.

Antes no había casi diferencia en el precio del crédito empresarial

Los datos del Banco de España sobre el crédito empresarial dejan a las claras las dos varas de medir que utilizan las entidades financieras. Y las diferencias son cada vez mayores. Las grandes empresas, las que piden créditos de más de un millón de euros, pagaron en julio un tipo de interés medio del 2,48% por los préstamos que contrataron. Las pymes las que solicitaron menos de un millón de euros de financiación tuvieron que pagar el 4,56%, dos puntos más por un dinero que a las entidades financieras les cuesta el 1% en el Banco Central Europeo (BCE).

Más riesgo, más precio

Bancos y cajas justifican que el precio es más elevado porque existe más riesgo de impago en el caso de las pequeñas que en el de las grandes. Eso siempre ha sido así. Por eso, antes de la crisis, había una diferencia entre los tipos que pagaban unas y otras, pero de entre 0,5 y 1 punto como máximo. Con la llegada de las dificultades económicas, la horquilla se ha ido ampliando de forma paulatina, hasta alcanzar máximos históricos. Hace sólo doce meses, la distancia era de sólo 0,9 puntos. Ahora, es de casi 2,1 puntos, tras crecer de forma continuada en los últimos tres meses. En el sector financiero aseguran que el riesgo de las pequeñas ha crecido mucho más con la crisis que el de las grandes y recalcan que la posibilidad de que quiebre una gran empresa a estas alturas es prácticamente imposible (las que tenían que caer, especialmente inmobiliarias ya lo hicieron, dicen), mientras que quedan muchas pymes todavía por echar el cierre.

Bancos y cajas argumentan que las pymes tienen mucho más riesgo

En este contexto, los responsables de las sucursales son cada vez más cautos a la hora de dar financiación y de pelearse con el departamento de riesgos porque parte de su sueldo va en ello. La morosidad castiga su retribución variable y, ahora que es tan difícil cumplir los objetivos, no están por la labor de asumir muchos riesgos y menos a un precio reducido.

Y eso se nota no sólo en el tipo de interés aplicado sino también, y especialmente, en el volumen de créditos concedidos. Las grandes compañías están recibiendo ahora mensualmente un importe similar al de antes de las turbulencias (62.507 millones de euros en julio), mientras que las pequeñas reciben cada vez menos dinero (25.593 millones en julio frente a los 35.463 millones del mismo mes del año pasado).

En los siete primeros meses del año, las grandes obtuvieron un 11% más que en 2008 y una cifra similar a la de 2007, mientras que las pequeñas consiguieron un 26% menos que el año pasado y casi un 30% menos que antes de las dificultades.

La financiación concedida a las grandes aumenta un 11% hasta julio

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, ya advirtió la semana pasada en un encuentro con la prensa de que el crédito a las grandes compañías empezaba a desatascarse pero que no estaba ocurriendo lo mismo, sino más bien al contrario, con la financiación a las pequeñas y medianas empresas. Destacó, eso sí, que no es un fenómeno que se dé únicamente en España. Los gobernantes del resto de países de la zona del euro también confirmaron en la última reunión del Ecofin su preocupación por este hecho, para el que quieren buscar alguna solución.

 

 

Los préstamos recibidos por las pymes se reducen un 26%