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Martes, 8 de Septiembre de 2009

La ONU reafirma ante Camboya la independencia del tribunal del Jemer Rojo

EFE ·08/09/2009 - 09:02h

EFE - Un periodista extranjero toma una fotografía de una pantalla de televisión en la que se muestra la declaración del investigador estadounidense David Chandler en las Cámaras Extraordinarias de las Cortes de Camboya, durante el juicio contra el 'Duch', jefe de la prisión S-21 del régimen de Pol Pot, en Phnom Penh (Camboya), el 6 de agosto de 2009. EFE/Archivo

Naciones Unidas reafirmó hoy ante el Gobierno de Camboya la independencia del tribunal internacional que juzga a los antiguos jefes del Jemer Rojo por crímenes contra la humanidad y genocidio, después de que el primer ministro camboyano, Hun Sen, afirmase que impedirá que se acuse a más personas.

El coordinador de la ONU en el tribunal internacional, Knut Rosandhaug, manifestó que "los estándares internacionales establecen con claridad que las cortes no necesitan en su funcionamiento el permiso o el asesoramiento del poder Ejecutivo", según un comunicado de prensa.

Añadió el noruego Rosandhaug que esperaba que las Cámaras Extraordinarias en las Cortes de Camboya, -nombre oficial-, continúen desempeñando su trabajo con independencia.

Cinco antiguos miembros del Jemer Rojo, cuatro de ellos pertenecientes a la cúpula de la organización, están detenidos o son juzgados en la actualidad.

Se trata de Nuon Chea, de 82 años, el hermano "número dos"; el ex viceprimer ministro y titular de Asuntos Exteriores, Ieng Sary, de 83 años; su esposa, Ieng Thirit, de 76 años, que dirigió la cartera de Asuntos Sociales; el presidente del régimen de Kampuchea Democrática, Khieu Samphan, de 77 años; y el antiguo director del centro de torturas Tuol Sleng, Kaing Guek Eav, conocido como el camarada "Duch".

El pasado febrero arranco el juicio de Duch y está previsto que se emita una sentencia a principios del año próximo.

El portavoz del tribunal, Lars Olsen, anunció la pasada semana que la Fiscalía había sido autorizada a ampliar las investigaciones sobre las atrocidades y que, dependiendo del resultado, propondrá el enjuiciamiento de nuevas personas.

"No voy a permitir que nadie destruya la paz que se ha conseguido", aseguró Hun Sen el lunes pasado en un acto público.

En torno a 1,7 millones de personas, o una cuarta parte de la población que tenía Camboya en 1975, fueron ejecutadas en las purgas o murieron de hambruna o por enfermedades en los campos de trabajos forzados.

Además de Hun Sen, ex comandante de una división del Jemer Rojo que desertó meses antes de que las tropas vietnamitas "liberasen" Camboya, en enero de 1979, los actuales presidentes del Senado y del Parlamento ocuparon destacados puestos de mando en las filas de la organización de orientación maoísta.

Similares son los casos del jefe de la diplomacia camboyana, Hor Nam Hong; del viceprimer ministro Men Sam On; del titular de Finanzas, Keat Chhun; y del general Meah Mut, asesor de Defensa.