Archivo de Público
Lunes, 7 de Septiembre de 2009

Pozuelo pide más policías para seguir con sus fiestas

Los 13 mayores de edad detenidos están ya en libertad tras prestar declaración

DANIEL AYLLÓN ·07/09/2009 - 08:00h

EFE - Dos de los jóvenes detenidos en Pozuelo antes de pasar a disposición judicial, ayer por la mañana.

Dos días después de la batalla campal que enfrentó a cientos de jóvenes con la Policía en las fiestas patronales de Pozuelo de Alarcón (Madrid), el alcalde del municipio, Gonzalo Aguado, reclamó la necesidad de reforzar el número de agentes hasta que terminen las celebraciones, el próximo sábado.

Aunque la Jefatura Superior de Policía de Madrid declinó ayer explicar cuántos y qué tipo de efectivos formarán parte del operativo, sí admitió que lo ampliará. Debido a los altercados que ya se produjeron en años anteriores, la presencia policial ya había sido incrementada para la edición de 2009, según explicaron fuentes de Jefatura.

De los 20 jóvenes detenidos (siete de ellos menores) la madrugada del domingo, los 13 mayores de edad pasaron ayer por la mañana a disposición judicial. Por la tarde, la jueza ordenó su puesta en libertad, a la espera de posibles citaciones futuras. La Policía les imputa los delitos de desórdenes y atentado a la autoridad. Por su parte, los siete menores quedaron también ayer en libertad tras pasar por la Fiscalía.

Diez policías heridos

El lanzamiento de botellas y piedras, así como los linchamientos, se saldaron con 10 policías heridos. Todos han recibido el alta médica, pero uno tiene una rodilla rota y otro una muñeca, por lo que estarán un mes de baja laboral.

En total, el alcalde de Pozuelo cifró entre 2.000 y 3.000 las personas que había en el recinto ferial en el momento de los altercados. Aún no está claro el motivo que provocó la trifulca, aunque la bronca empezó durante un botellón multitudinario. Sobre las dos de la madrugada, un chico pidió ayuda a la Policía Nacional porque había recibido un botellazo y estaba herido. Cuando los agentes llegaron hasta el lugar de la agresión, un grupo de jóvenes los atacó. Cientos de ellos se sumaron entonces a la pelea, que fue a más.

Los alborotadores destrozaron mobiliario urbano, levantaron barricadas y quemaron contenedores e incluso un coche-patrulla. Hacia las 4.30 horas, cerca de 200 personas intentaron asaltar la Comisaría de la localidad. "Es una vergüenza que la Policía tenga que controlar la pelea así. Yo no tengo que salir corriendo ni recibir pelotazos y porrazos si no he hecho nada. Igual que me pasó a mí, esto encrespó a mucha gente", explicó ayer Inés, una vecina de 18 años que acudió a las fiestas, aunque no participó en la pelea. El Sindicato Unificado de la Policía (SUP) y la Confederación Española de Policía (CEP) denunciaron ayer la imprevisión del Ayuntamiento.

Por su parte, el equipo de Gobierno municipal se defiende de las críticas y asegura que a las tres de la madrugada se limitó a cerrar el recinto donde estaba ubicada la discoteca móvil, situada en una zona distante del botellón.