Archivo de Público
Lunes, 7 de Septiembre de 2009

Pasan a disposición judicial los detenidos por la reyerta en Pozuelo

Los menores pasaron ayer a disposición de la Fiscalía, y los 13 adultos fueron trasladados hoy a los Juzgados de Pozuelo

EUROPA PRESS ·07/09/2009 - 10:33h

La veintena de jóvenes, entre ellos siete menores, detenidos la noche del sábado tras una multitudinaria reyerta ocurrida en las fiestas patronales de Pozuelo de Alarcón se encuentran a disposición judicial, informó la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

Los menores pasaron ayer a disposición de la Fiscalía, mientras que los 13 adultos arrestados fueron trasladados esta mañana a los Juzgados de Pozuelo de Alarcón.

Se les acusa de desordenes públicos, alteraciones y atentado a agente de la autoridad por los graves daños en el mobiliario urbano y el incendio de varios vehículos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

La batalla campal se saldó con 20 detenidos, siete de ellos menores, y diez policías heridos, en concreto dos de la Comisaría de Pozuelo, un municipal y siete agentes de la UIP. Dos de ellos tienen lesiones graves, por lo que fueron trasladados al hospital.

Piedras y botellas

Según la Policía, hacia las 2,15 horas de esta madrugada los agentes del dispositivo especial de seguridad de Pozuelo, integrado por Policía Municipal y Policía Nacional tanto de la comisaría del municipio como de la Unidad de Intervención Policial (UIP), recibieron un aviso para la calle Camino de las Huertas.

"Todo el mundo empezó a desmadrarse, muchos bajo la influencia del alcohol"

Allí, un joven que había sido agredido con una botella y presentaba heridas en la cabeza solicitó ayuda médica. Los sanitarios lo trasladaron al Hospital Puerta de Hierro y los agentes se quedaron patrullando por la zona.

Hacia las 3,00 horas, cuando los 'botellones' debían dispersarse, un grupo de chavales comenzó a tirar piedras y botellas contra los agentes y contra el vehículo policial de la UIP. A partir de ahí, según las fuentes, "todo el mundo empezó a desmadrarse, muchos como consecuencia de encontrarse bajo la influencia del alcohol".

Batalla campal

Durante tres horas se produjo una batalla campal en Pozuelo que obligó al retén policial a pedir incluso refuerzos a Madrid.

Los avisos por megafonía y con los lanzadestellos no evitaron que los agentes tuvieran que utilizar salvas al aire y pelotas de goma para dispersar a la masa.

Sin embargo, los jóvenes continuaron durante tres horas más destrozando el mobiliario urbano -cristales de marquesinas de autobuses y señales de tráfico-, e incluso prendieron fuego a contenedores y papeleras, y a un coche policial. También dañaron dos vehículos camuflados, una furgoneta de la UIP y varios coches de la Policía Local.

Hacia las 4,30 horas, unas 200 personas llegaron incluso a intentar entrar en la Comisaría saltando el muro perimetral, aunque "gracias al dispositivo de seguridad de la comisaría y a la UIP no consiguieron hacerlo", explicaron las fuentes.