Miércoles, 5 de Diciembre de 2007

Un grupo de parados protestan durante la cumbre ítalo-española

EFE ·05/12/2007 - 06:49h

EFE - El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero (d), y el primer ministro italiano, Romano Prodi (c), saludan a varios niños hoy antes de inicar la 15ª Cumbre hispano-italiana en Nápoles.

Un centenar de parados se manifestaron hoy de manera ruidosa en las inmediaciones de la plaza napolitana del Plebiscito, a la llegada de los jefes de gobierno de Italia y España, Romano Prodi y José Luis Rodríguez Zapatero, para celebrar la XV cumbre bilateral entre los dos países.

Los manifestantes, a los que se les impidió llegar a la plaza en la que se encuentra el Palacio Real, sede de la reunión, pertenecen a varias organizaciones napolitanas e increparon a Prodi a los gritos de "asesinos" y "no queremos esperar, queremos trabajar".

Los eslóganes fueron intercalados con los sones de la canción partisana "Bella ciao".

La protesta, que se desarrolló sin incidentes, prosiguieron durante el momento de la tradicional "foto de familia".

Mientras los parados protestaban, numerosos niños de varios colegios acogieron a Prodi y Zapatero con aplausos y ondear de banderitas españolas, italianas y de la UE.

Los niños dieron calor a una inmensa plaza, con capacidad para decenas de miles de personas, vacía por motivos de seguridad y en la que sólo tuvieron accesos el personal de las dos delegaciones, más representantes municipales y provinciales y los periodistas que cubren el evento.

Zapatero y Prodi se acercaron a los niños tras los honores militares que le rindió un piquete del ejército italiano, del que formaron parte "bersaglieri", el cuerpo militar famoso por el gorro de largas plumas que portan y que siempre se mueve corriendo.

En el momento de los honores militares se produjo un fallo protocolario: Rodríguez Zapatero y Prodi caminaron por la alfombra roja mientras sonaba el himno nacional de España y no sonó el himno italiano.

Los dos políticos pasaron revista a las tropas al contrario del sentido previsto y Zapatero además rompió el protocolo al entretenerse unos segundo para saludar al ministro italiano de Exteriores, Massimo D'Alema, mientras Prodi le hacia señales con el brazo para que se uniera a él.