Miércoles, 5 de Diciembre de 2007

Italia y España apuestan por una asociación del Mediterráneo que ponga en marcha medidas firmes

EFE ·05/12/2007 - 06:49h

EFE - El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero (d), y el primer ministro italiano, Romano Prodi (c), saludan a varios niños hoy antes de inicar la 15ª Cumbre hispano-italiana en Nápoles.

Los Gobiernos de Italia y España apostaron hoy por impulsar la asociación del Mediterráneo junto con Francia, aunque supeditada a la puesta en marcha de medidas firmes e inmediatas, en especial, en el plano medioambiental, y al apoyo político y financiero de la UE.

El impulso del Mediterráneo fue el principal asunto tratado en la XV Cumbre Hispano-Italiana celebrada en Nápoles, marcada por las noticias sobre la detención de dos de los supuestos autores del atentado contra dos guardias civiles en Capbreton (Francia) y el fallecimiento hoy del que había quedado gravemente herido.

En la rueda de prensa final de la cumbre, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que tiene "una esperanza razonable" de que se recupere "poco a poco" la unidad de los partidos en la lucha contra el terrorismo, un objetivo que exige, a su juicio, "trabajo, tiempo y voluntad".

Rodríguez Zapatero insistió en que "no hay ninguna expectativa de diálogo" con ETA desde la ruptura del alto el fuego, tras el atentado cometido por la banda terrorista en Madrid en la T-4 del aeropuerto de Barajas, el pasado 30 de diciembre.

Reiteró que la única expectativa es que el estado de derecho detenga a los terroristas, les ponga a disposición de la justicia y les condene por sus actos.

El primer ministro italiano, Romano Prodi, expresó su solidaridad a España y reiteró el compromiso de su país en luchar para acabar con ETA y con cualquier forma de terrorismo.

Los dos mandatarios constataron una "sintonía total" en la relación bilateral y en el deseo de seguir apostando por políticas comunes en el ámbito europeo y mediterráneo.

Zapatero y Prodi se mostraron de acuerdo en avanzar en la iniciativa de la Unión Mediterránea del presidente francés, Nicolas Sarkozy y en complementarla con el llamado proceso de diálogo de Barcelona, impulsado por España en 1995.

No obstante, el presidente español aclaró que cualquier proyecto de colaboración entre las dos orillas debería supeditarse a dos "principios esenciales": enmarcarlo en la política exterior de la UE y tener como objetivo la sostenibilidad del Mediterráneo.

"A partir de ahí", dijo Zapatero, "es por donde deberíamos empezar a trabajar en proyectos concretos, porque nos permitiría tener más posibilidades de que la asociación fuera fuerte, sólida y tuviera resultados concretos y financiación por parte de la UE".

Prodi convino en que la Comisión Europea no debería sólo "participar" en el proceso, sino ser "protagonista", y en dar un "valor especial" a la cuestión medioambiental ante las "amenazas que hay al acecho" en esta materia.

Tras informar de que ya había tratado este asunto con el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, Prodi se refirió a la necesidad de actuar con "líneas empíricas, inmediatas, de impacto fuerte", en este campo y en otros como la energía, la inmigración, la economía y el intercambio cultural.

Zapatero y Prodi dijeron compartir el proyecto de renovación de la UE abierto con el nuevo Tratado, que se firmará en Lisboa el próximo día 13.

Ambos evitaron pronunciarse sobre las posibles candidaturas al futuro cargo de ministro de Exteriores de la UE, que en la actualidad ocupa Javier Solana.

Prodi y Zapatero ratificaron su apoyo a una política de inmigración común y a las misiones de paz de Kosovo, Afganistán y Líbano en las que participan, tras reunirse en el Palacio Real de Nápoles, herencia de la etapa borbónica cuando era provincia española.

En el ámbito económico, Zapatero calificó las relaciones de "intensas y crecientes" y alabó el "buen entendimiento" entre los dos Gobiernos para facilitar que las empresas hispanas tengan un espacio en Italia y viceversa.

Los casos de la italiana Enel y la española Acciona en la eléctrica Endesa y la entrada de Telefónica en Telecom suponen "un ejemplo de cooperación", según explicó Prodi.

También se avanzó en el proyecto de las llamadas autopistas del mar, con las que se quiere desarrollar una red de transporte marítimo entre varios puertos de España e Italia.

Zapatero aprovechó para expresar el apoyo de su Gobierno a la candidatura de Milán como sede de la exposición universal en 2015.