Miércoles, 5 de Diciembre de 2007

Rebelión de macacos en un zoo chino

EFE ·05/12/2007 - 16:35h

EFE - Dos monos durante la 19 Edición del Festival del Mono en el templo de Pra Prang Sam Yot en la ciudad de Lopburi, a unos 150km al norte de Bangkok, Tailandia, el 25 de noviembre pasado. Una gran cantidad de monos que habitan en la ciudad son "invitados" a un banquete de frutas cada año en noviembre como un modo de agradecer a estos animales por atraer turistas. De lo contrario, los monos son considerados un fastidio porque derriban antenas y roban los alimentos de vendedores callejeros.

Visitar al medio millar de macacos Rhesus que viven en el zoo de la ciudad china de Guiyang (centro) se ha convertido en harto peligroso, según muestran los más de mil ataques que estos simios han perpetrado contra los humanos este año.

Según dice hoy el diario "Nuevo Pekín", los monos (Macaca Mulatta), una de las especies más comunes en el sur de China, se han aficionado a tirar objetos a los turistas, arañarles o sacarles los objetos colgantes, airados al parecer por la superpoblación que sufren.

"En los últimos 20 años, el número de ejemplares subió de 10 a 500 y, con este aumento, los ataques no han dejado de crecer. En los primeros 11 meses del año fueron en total 1.142 y hemos tenido que pagar uno 25.000 dólares en indemnizaciones", afirmó Bi Jianming, director del parque.

Además de la proliferación de ataques, dijo Bi, el exceso de individuos ha causado problemas para alimentarlos, ha dado pie a la propagación de enfermedades y ha espoleado las luchas a muerte entre ellos.

Para solucionar el problema, los responsables del parque y las autoridades forestales abogan por regalar algunos ejemplares a otros zoológicos hasta quedarse con 150 individuos, número que consideran "manejable".

"Es el mejor método. No estoy de acuerdo con liberarlos en nuestros bosques porque podrían causar una influencia negativa al ecosistema local", afirmó Li Minjing, director del departamento de protección de animales salvajes de la administración forestal de la provincia de Guizhou.

Sin embargo, la cesión de ejemplares se ha topado con la oposición de los ciudadanos, que han llegado a abrir las jaulas donde los "cabecillas" de los ataques estaban encerrados.

"Los monos pertenecen al Estado y al pueblo. El parque no tiene derecho a echarlos", afirmó Zhou Zeqi, director de una organización ciudadana erigida para defender los derechos de los monos.