Miércoles, 5 de Diciembre de 2007

La Junta se resiste a admitir que está a la cola, según el Informe PISA

OLIVIA CARBALLAR ·05/12/2007 - 13:58h

“Andalucía ocupa el número diez de la lista de comunidades que ha participado en el informe PISA”. Fueron las palabras eufemísticas con las que ayer la consejera de Educación, Cándida Martínez, pasó el mal trago para evitar pronunciar que Andalucía es en realidad la peor comunidad de la lista: 474 puntos en ciencias, 15 menos que la media. Martínez no identificó a los culpables pero sí atribuyó buena parte de la responsabilidad, en sintonía con el Gobierno central, al “retraso histórico en educación que ha padecido Andalucía”. Como el resto de España.

Factor socioeconómico

El factor socioeconómico de las familias y el nivel de riqueza de la comunidad son, en su opinión, los otros pesos pesados que deslucen el expediente. “Si los detraemos, Andalucía mejoraría 21 puntos y lograría una puntuación muy similar al promedio de España”, explicó Martínez. Buscando causas dentro del aula, la consejera admite que la lectura es la asignatura pendiente. Y ni las matemáticas ni las ciencias se escapan de los campos que quiere reforzar. Porque, pese al afán de Martínez por negar la evidencia de unos resultados pésimos, reconoce que hay que mejorarlos.  “En la Ley de Educación andaluza están todos los instrumentos”, aclaró. Programas de lectura, incentivos a profesores...

Pero con lo que la consejera no ahorró en elogios fue con la equidad –ofrecer la misma calidad a todo el alumnado–, un índice que supera la media española. Aquí no importó que las otras siete comunidades no participaran en PISA.