Martes, 4 de Diciembre de 2007

Deco la lía con los médicos porque no se fijaban en él

No quiere perdérselo. Es un ganador y sabe que desde que se lesionó, el equipo anda a la deriva. Anderson Souza, Deco, que apura su recuperación de una rotura en el aductor de la pierna izquierda, sabe que en sólo dos semanas el Real Madrid visita el Camp Nou. Y quiere estar ahí.

PEPE GARCÍA CARPINTERO ·04/12/2007 - 22:21h

No quiere perdérselo. Es un ganador y sabe que desde que se lesionó, el equipo anda a la deriva. Anderson Souza, Deco, que apura su recuperación de una rotura en el aductor de la pierna izquierda, sabe que en sólo dos semanas el Real Madrid visita el Camp Nou. Y quiere estar ahí.

El centrocampista azulgrana protagonizó ayer la imagen del día tras protagonizar una discusión con el doctor Tramullas a la vista de los curiosos y los periodistas. Tras realizar ejercicios físicos en solitario, el portugués se enzarzó en una tensa conversación con el galeno. Acto seguido, Johan Neeskens, segundo técnico azulgrana, invitó a Deco a participar del partidillo entregándole un peto, que el jugador rechazó antes de marcharse a los vestuarios. "Estoy bien", aclaró al abandonar el campo. Una de las hipótesis que se barajaban para explicar su enfado era que ni el recuperador Juanjo Brau ni el doctor Pruna, que han supervisado su recuperación, estaban con él en ese momento y tuvo dudas sobre su participación en la pachanga.

Pese al incidente, nadie en el Camp Nou duda de la presencia del lusobrasileño sobre el césped el fin de semana anterior a las vacaciones de Navidad para recibir al equipo de Schuster. Con algo de suerte, esa noche podrá contar con Henry en la delantera. Y sin ningún género de dudas, ahí estará Eto'o, que ayer vio oficializada su vuelta a los terrenos de juego después de haber estado de baja por lesión desde el pasado 29 de agosto por una rotura parcial del tendón del recto anterior de su pierna derecha.

El delantero camerunés se entrenaba al mismo ritmo que sus compañeros desde la pasada semana, pero será previsiblemente este domingo, ante el Deportivo, cuando vuelva a ser la referencia ofensiva de un ataque que ha liderado desde el verano de 2004. No está claro que vaya a jugar de inicio -Rijkaard no es partidario de incluir a sus futbolistas en el once recién superadas sus lesiones- pero sí es seguro que será titular en el equipo hasta que se marche a la Copa de África el próximo mes de enero.

Duelo generacional

El Barça, como ya sucedió durante la lesión de rodilla que sufrió Eto'o el pasado año, ha vivido atormentado durante su ausencia. La delantera no presionaba, el equipo ha tirado un tercio del campeonato sin mostrar el menor atisbo de hambre y el club parece acostumbrado a ser segundo con un Ronaldinho postizo y un Henry doliente.

El retorno del camerunés permitirá al equipo recuperar el que fue uno de sus sellos de identidad: la presión en campo contrario y el instinto asesino de cara a puerta. La denominada delantera IBM -integrada por Iniesta, Bojan y Messi- quedará probablemente en segundo plano. Fue el propio Rijkaard quien, hace apenas, tres semanas, defendía que los jóvenes -el pujante Bojan, de quien Aragonés dijo ayer que "posiblemente" le convocará para jugar algún amistoso previo a la Eurocopa, y el ahora lesionado Giovani- deben salir al terreno de juego con el partido resuelto. Eto'o deberá ejercer de vaca sagrada y acreditar que ha recuperado su confianza de cara a puerta. Pocos han olvidado en las entrañas del Camp Nou que Eto'o falló goles cantados en partidos decisivos en el tramo final de la pasada Liga, como ante el Betis o el Espanyol en casa.

Tras realizar una buena pretemporada, el nueve azulgrana se lesionó en el Gamper, justo antes del inicio de la competición oficial, y ha apurado su recuperación para volver a jugar en el mejor estado de forma posible.
Eto'o ha trabajado durante su recuperación sin prisas pero con el duelo ante el Real Madrid entre ceja y ceja. En los cinco partidos que ha jugado como azulgrana contra el club que le formó ha anotado tres goles y ha dado una asistencia. Con él, y con Deco, tal vez el Barça vuelva a parecerse al campeón que un día no tan lejano fue.