Martes, 4 de Diciembre de 2007

Pilar Muro dice que el GRAPO no tuvo ningún miramiento y asesinó a su marido

EFE ·04/12/2007 - 17:18h

EFE - Pilar Muro, esposa de Publio Cordón, en paradero desconocido desde que fue secuestrado por los GRAPO el 27 de junio de 1995, ha dicho hoy que si su marido "no está" es porque los terroristas "no han tenido ningún miramiento" y lo han asesinado".

Pilar Muro, esposa de Publio Cordón, que está en paradero desconocido desde que fue secuestrado por los GRAPO el 27 de junio de 1995, ha asegurado hoy que si su marido "no está" es porque los terroristas "no han tenido ningún miramiento" y lo han asesinado, porque, según ha dicho, "son lo más bajo de la sociedad".

"No lo liberaron porque seguramente lo asesinaron. Ellos son terroristas, sanguinarios y son lo más bajo de la sociedad", ha relatado Muro en el juicio que se ha celebrado en la Audiencia Nacional contra los miembros de los GRAPO Fernando Silva Sande, Manuel Pérez Martínez e Isabel Llaquet.

El fiscal ha mantenido su petición inicial de 27 años de cárcel para cada uno de los acusados y que indemnicen a la familia de Cordón con 2.704.554 euros, y también lo ha hecho la acusación particular, que ha pedido 36 años de cárcel para Silva Sande y 30 para los otros dos y una indemnización de 6 millones de euros, mientas que las defensas han solicitado la absolución.

Muro ha explicado que después de la reivindicación hecha por la banda negociaron telefónicamente con un terrorista que se identificó como "Benito" y que resultó ser Enrique Cuadra, ya condenado por estos hechos.

Esas conversaciones las mantuvo el yerno de Cordón, Ignacio Jiménez, que también ha testificado hoy junto a su esposa e hija del empresario, Carmen Cordón, y ambos han relatado detalladamente cómo se negoció el rescate y la entrega del dinero.

Han contado que los secuestradores, que les habían remitido varias cartas manuscritas por Cordón, les dieron indicaciones para que se comunicaran con ellos a través de un anuncio de periódico cuando tuvieran preparado el dinero del rescate.

Según ha relatado Carmen Cordón, que ha apuntado que solicitaron la ayuda de una empresa inglesa especializada en negociaciones de secuestros, pusieron el anuncio en el que indicaban que vendían un chalé por precio "negociable" y con un teléfono móvil, al que los terroristas les llamaron y acordaron 400 millones de pesetas como rescate y la entrega en París el 9 de agosto de 1995.

Jiménez recordó que alquilaron un coche en Madrid, en cuyo maletero llevaban el dinero en tres bolsas de deporte, y se desplazaron hasta la capital gala donde, por indicación de los secuestradores, acudieron -vestidos de blanco- a una cabina telefónica donde recibieron una llamada de los terroristas, quienes les dieron instrucciones sobre los lugares a los que tenían que ir.

Tras un largo periplo por París, sobre las 20.00 horas, dos de los secuestradores -a uno lo reconoció como "Benito" y a Silva Sande lo hizo tras ver fotos en la Policía- les "abordaron" en el coche, hicieron un "pequeño" recorrido y después se bajaron y, a la pregunta de cuándo soltarían a Cordón, dijeron que lo harían cuando comprobaran que las bolsas no tenían dispositivos de seguimiento.

Sin embargo, el empresario se encuentra en paradero desconocido, y su esposa ha subrayado que, incluso, los secuestradores les llamaron sorprendidos unos días después del viaje a París y les preguntaron "por qué no estaba Publio y por qué no salía en los medios de comunicación".

Además, Muro ha explicado que enviaron una carta al comando central de la banda para conocer qué habían hecho con su marido y aclarar "las dudas y las mentiras" que "estaban diciendo", y que también remitieron misivas a todos los presos de los GRAPOS.