Martes, 4 de Diciembre de 2007

Gregorio Marañón quiere más mecenazgo en el Real y un proyecto estable

EFE ·04/12/2007 - 17:20h

EFE - El académico de Bellas Artes Gregorio Marañón y Bertrán de Lis, que será el nuevo presidente del Patronato del Teatro Real, en una imagen de 1997.

El nuevo presidente del Patronato del Teatro Real, Gregorio Marañón, apuesta por impulsar el mecenazgo y por un proyecto estable que dote de identidad al coliseo madrileño, que en 10 años ha tenido seis presidentes del Patronato, cuatro directores generales y cuatro artísticos.

"Es muy difícil con esa rotación crear un teatro con su proyecto consolidado e identitario, que sólo conseguirá con estabilidad", afirma en una entrevista con Efe Gregorio Marañón, quien fue nombrado ayer por unanimidad y gracias a un cambio en los estatutos de la Fundación Teatro Lírico, propiciado por el Ministerio de Cultura, con acuerdo de la Comunidad de Madrid (administraciones fundadoras y que aportarán, respectivamente, el 35,23 por ciento y el 13,36%, de las subvenciones públicas a los presupuestos del Real en 2008).

Hasta ahora, la Presidencia del Patronato la ostentaba el titular de Cultura de cada gobierno y la vicepresidencia, el correspondiente presidente de la Comunidad de Madrid. Este cambio se enmarca en el plan de modernización de las instituciones culturales que lleva a cabo el titular de Cultura, César Antonio Molina.

"Es un paso en la buenísima dirección de intentar que las instituciones culturales tengan un ámbito de autonomía que propicie una gestión al abrigo de las cambiantes circunstancias políticas", recalca Gregorio Marañón, quien formó parte del primer Patronato del Real (dimitió tras el cese de Elena Salgado como gerente) y se reincorporó en 2004 como miembro del Comité Ejecutivo.

A su juicio, el acuerdo alcanzado entre las dos administraciones "es un signo de modernidad", aunque en la vida diaria del Real "no va a producirse cambio alguno", pues tiene "un excelente equipo de dirección", al que Marañón sólo quiere "ayudar y reforzar".

Ahora bien, viene dispuesto a "dar más vida al Patronato", que, según lo acordado ayer, va a "configurar una junta de protectores para impulsar el mecenazgo de la sociedad civil" y va crear "una comisión asesora para incorporar talento de fuera a la vida del teatro, con ocho o diez personas de primerísima fila".

Además, el Patronato tiene que elaborar un código de "buenas prácticas", en la línea de los impulsados por el Ministerio de Cultura en otras instituciones, y en los que se abordará la selección de los equipos directivos.

"En un teatro como el Real, una práctica normal es que los relevos se sepan con un par de años de antelación para que se solapen unas gestiones con otras. Un proyecto cultural para una programación de ópera -que se elabora a cinco o seis años vista- precisa de un plazo razonable de 10 años, que permita la maduración de un proyecto", opina el nuevo presidente del Patronato.

Respecto del mecenazgo, que representa entre el 16 o el 17 por ciento del presupuesto, Marañón cree que "cabe hacer mucho más sin que ello implique que la presencia privada altere el carácter esencialmente público de la institución".

"La polémica es un signo de vida en la ópera", afirma este abogado de activa presencia en el mundo cultural y que apuesta por la independencia artística como "un deber y un derecho, pero siempre dentro del buen criterio".

A título particular, puntualiza, se declara "ecléctico" en el modelo de teatro: "ni creo que pueda hacerse sólo un teatro de repertorio, ni exclusivamente situarnos en la vanguardia".