Martes, 4 de Diciembre de 2007

España baja de forma "muy notable" en lectura y ligeramente en matemáticas

EFE ·04/12/2007 - 11:59h

EFE - La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, durante la presentación de los resultados de España en el programa internacional de evaluación de alumnos PISA 2006, elaborado por la OCDE en 57 países.

El nivel de comprensión lectora de los alumnos españoles de 15 años desciende de forma "muy notable", el de matemáticas es "ligeramente inferior" y el de ciencias apenas varía en comparación con 2003, según el Informe PISA 2006, publicado hoy.

Los españoles obtienen 461 puntos en lectura (481 en 2003), 480 en competencia matemática (485 en 2006) y 488 en ciencias (487 en 2003), que es la materia principal de la última edición del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA), elaborada en 57 países.

En rueda de prensa, la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, ha afirmado que los alumnos españoles se desenvuelven "positivamente" en ciencias, de manera "aceptable, aunque mejorable" en matemáticas y, tras constatar que la comprensión lectora ha bajado en la OCDE, ha añadido que esto es "un problema que merece toda la atención".

Debe ser un objetivo de las administraciones, comunidad escolar y familias porque niños y jóvenes repiten comportamientos que ven, por ejemplo la lectura, ha enfatizado Cabrera.

El documento advierte de que la comprensión lectora y la competencia matemática son el 15 y 30 por ciento, respectivamente, de todas las cuestiones respondidas, de lo que se deduce el valor relativo de estos resultados en relación con los de las dos anteriores ediciones, en que fueron materias principales.

España se coloca en las tres competencias por debajo del total (media ponderada según número de alumnos por país) de los 30 Estados de la OCDE y por encima del total de los 57 participantes.

La media ponderada de la OCDE en competencia matemática y en comprensión lectora es de 484 puntos, y de 491 en ciencias.

En ciencias, España ocupa el puesto 31 (23 de la OCDE) y comparte el entorno del total (490 puntos) con países como Islandia, Letonia, EEUU, Eslovaquia y Lituania, ligeramente debajo de Dinamarca, Francia y Croacia y encima de Noruega y Luxemburgo.

El grueso de los alumnos españoles (75 por ciento) está en los niveles de rendimiento científico medio (2,3 y 4 de 7), que son el 68 por ciento en la OCDE.

Los que tienen resultados deficientes (20 por ciento) son menos que los de la OCDE (23 por ciento), pero también son menos los "brillantes" (5 por ciento frente a 9 por ciento).

Finlandia, Hong Kong (China), Corea del Sur y Canadá encabezan, con variaciones en los puestos, las tres competencias, que suelen cerrar Kirguizistán, Qatar, Túnez y Azerbaiyán.

España está en los niveles educativos medios de la OCDE, por encima de su desarrollo económico y socio-cultural, pero mejorables, según la ministra, que ha definido la situación como "estabilizada".

Sólo Andalucía está debajo de la puntuación media española en los tres apartados entre las diez CCAA que han participado con muestra propia.

La Rioja saca los mejores resultados nacionales e incluso destaca en relación con los países de cabeza.

Cabrera ha indicado que solo existe un paralelismo "muy relativo" entre la inversión en educación y los resultados, en alusión a diferencias autonómicas.

Preguntada por el éxito de Finlandia, ha indicado que su sistema educativo es comprensivo y no se basa en la repetición y ha destacado la alta formación de su profesorado y su reconocimiento social, no tanto en términos salariales, aunque ha matizado que los modelos educativos no son siempre transplantables.

El informe resalta que los estudiantes de familias con los índices sociales, económicos y culturales más bajos obtienen mejores resultados que sus compañeros de la OCDE.

No obstante, existe una diferencia de 38 puntos entre los alumnos de centros públicos y privados en ciencias.

Según Cabrera, hay que tener en cuenta el índice socio-cultural para entender a qué se debe, "atender a la composición del alumnado de unos y otros".

El estudio indica que el entorno cultural de los alumnos es el factor más influyente.

El rendimiento de hijos de padres que no han terminado la formación obligatoria es 85 puntos inferior a los de familias universitarias, y la diferencia es de 135 puntos entre los alumnos en cuyos hogares hay menos de 10 libros y los que tienen más de 500.

También repercute si los alumnos no han sido repetidores, ya que éstos logran 528 puntos en ciencias, similar a países con "buenos resultados"; si han repetido una vez, el promedio desciende a 439, y si son dos, a 386.