Martes, 4 de Diciembre de 2007

La policía analiza el coche que dos presuntos etarras intentaron robar en busca de pruebas

EFE ·04/12/2007 - 14:13h

EFE - Turismo que dos presuntos etarras, un hombre y una mujer, intentaron robar el lunes 3 de diciembre a punta de pistola en el suroeste de Francia, dos días después de que un atentado atribuido a ETA matara a un guardia civil español y dejara a otro al borde de la muerte, aunque no hay elementos que permitan decir que la pareja armada formara parte del grupo de tres etarras, dos hombres y una mujer, que tirotearon el sábado a los dos guardias civiles en Capbreton (Landas), a unos 25 kilómetros de la localidad vascofrancesa de Bayona.

La Policía científica francesa analiza el vehículo que dos presuntos etarras intentaron robar a mediodía de ayer en la localidad de Gabillou (suroeste) para buscar pruebas y también ha interrogado al propietario del coche.

Un hombre y una mujer, intentaron robar a punta de pistola el coche de un joven habitante de ese pueblo, S.H., que impidió el delito gracias al forcejeo que mantuvo con el presunto etarra.

El diario regional "Sudouest" informa en su edición de hoy que la Policía científica se ha incautado del "Golf" negro de S.H. para analizarlo en Burdeos y tratar de encontrar huellas o elementos que permitan la identificación del hombre que quiso robarlo y que llegó a hacer un disparo, como demuestra un orificio en el parabrisas.

El suceso tuvo lugar dos días después de que tres presuntos etarras - dos hombres y una mujer - mataran a un guardia civil español y dejaran a otro gravemente herido en un atentado en el exterior de un centro comercial en Capbreton, situado a poco más de trescientos kilómetros de Gabillou.

Según el relato de los padres de S.H. la familia comía en la casa cuando vieron llegar un coche "Clio" verde y, minutos después, vieron cómo un hombre se subía al "Golf", que tenía las llaves puestas, y encendía el motor.

S.H. consiguió subirse a su coche por la puerta del copiloto y forcejeó con el hombre hasta que el vehículo se detuvo junto a un pequeño terraplén, doscientos metros más allá de donde estaba aparcado.

En ese momento se aproximó el "Clio" verde, conducido por la mujer, y el presunto etarra abandonó su intención de robar el otro coche y se alejó con su compañera.

Los padres y el joven han sido interrogados por los policías especializados para que aporten alguna descripción o den informaciones que permitan la identificación de la pareja.