Lunes, 3 de Diciembre de 2007

Los etarras simularon ser policías franceses

Los guardias civiles fueron acribillados cuando estaban en el interior de su vehículo

Ó. L. F. / AGENCIAS ·03/12/2007 - 23:19h

El atentado que costó la vida al guardia civil Raúl Centeno y dejó malherido a su compañero Fernando Trapero continúa lleno de puntos confusos, aunque ya han empezado a despejarse algunos. El primero, que los agentes acudieron a la cafetería después de perder contacto con el policía de enlace francés que les acompañaba. El segundo, que las víctimas no identificaron a los terroristas pese a sentarse silla con silla. Y tercero, que los etarras se presentaron como agentes galos antes de encañonar a sus víctimas.

Según fuentes de la investigación, los dos guardias civiles entraron en la cafetería tras despistarse de su colega francés. La casualidad –el propio José Luis Rodríguez Zapatero recalcó ayer a los miembros de la Ejecutiva socialista que todo apunta a un hecho “fortuito”, como adelantó el mismo sábado su ministro del Interior–  hizo que se sentaran junto a una mesa que ocupaban dos hombres y una mujer, que resultaron ser miembros de ETA. La hipótesis que gana más fuerza es que los jóvenes agentes no se percataron de quiénes eran aquellos y que, por ello, hablaron en español sin preocuparse. “Tal vez hablaron del cercano ascenso de uno de ellos”, apuntan a Público fuentes cercanas a la investigación.

A falta de examinar con detalle las imágenes grabadas por una cámara de seguridad cercana –de mala calidad, según las fuentes consultadas–, los investigadores están convencidos de que los primeros en abandonar el establecimiento fueron los guardias civiles, a los que siguieron inmediatamente los etarras. Todo apunta a que los dos hombres del comando –mientras, la mujer iba a por el vehículo para preparar la huida– abordaron a los guardias civiles cuando estaban a punto de meterse en su coche, un Peugeot 495 con matrícula francesa. Lo hicieron haciéndose pasar por policías galos. Para ello, utilizaron un perfecto francés, y exhibieron tarjetas de identidad falsificadas de las Fuerzas de Seguridad del país vecino.

Del francés al español

Tras un breve diálogo ya en español en el que hubo gritos, según testigos presenciales, los terroristas dispararon tres veces contra los dos jóvenes. Según apuntaba ayer la agencia Vasco Press, los terroristas efectuaron los disparos subidos al vehículo de sus propias víctimas, después de registrarlo en busca de elementos que les confirmaran que eran guardias civiles. Ello explicaría, según las fuentes consultadas por esta agencia, la presencia de los tres casquillos en el interior del autómovil. Sin embargo, las fuentes policiales consultadas por Público apuntan como hipótesis más factible que los etarras mataron a sus víctimas, que se encontraban ya sentadas en el coche, introduciendo la pistola en el habitáculo y que, por ello, los casquillos fueron encontrados allí.

Raúl Centeno, que ocupaba el asiento del piloto, recibió dos impactos de bala. El primero en la cabeza, le provocó la muerte en el acto. El segundo proyectil le entró por el hombro, pasó por la nariz y la parte superior del cráneo antes de salir por la frente, y acabar hiriendo en la pierna a su compañero. Por su parte, éste recibió directamente en la cabeza el impacto que le mantiene en estado de coma profundo.

Numerosas huellas

La Policía espera poder identificar en breve a los tres miembros del comando. Para ello cuentan con las numerosas huellas dactilares y biológicas que han recogido tanto en la mesa a la que se sentaron en la cafetería como en el vehículo en el que emprendieron la huida, y en el que se encontró una pequeña cantidad de material explosivo. Sus colegas franceses han elaborado también retratos robots a partir de las descripciones que hicieron el camarero que les atendió, la mujer a la que robaron el coche y dos testigos del párking.

El director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, visitó ayer de nuevo al herido en el hospital de Bayona donde está ingresado. Tras ello, el máximo responsable policial recalcó que “los malnacidos pagarán por lo que ha hecho”. Por su parte, el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que se encontraba de guardia el pasado fin de semana, ha abierto diligencias para investigar el atentado.

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