Lunes, 3 de Diciembre de 2007

El desencuentro entre Hitler y Franco

La entrevista de Hendaya distanció para siempre al Régimen del III Reich

ANTONIO J. MARTÍNEZ ·03/12/2007 - 22:59h

EFE - Francisco Franco y Adolf Hitler se saludan en la estación de tren de Hendaya, el 23 de octubre de 1940.

El Führer lo tenía claro: no bastaba con que España pasara de la "neutralidad" a la "no beligerancia". Había que convencer a Franco para firmar un protocolo que después sería refrendado junto a Mussolini para atacar conjuntamente a Inglaterra.

Sin embargo, lo que prometía ser un encuentro histórico que integraría a España en el Eje (junto a Alemania, Italia y Japón) se convirtió en una tensa negociación que separaría definitivamente los caminos de España y Alemania.

Cómo enfurecer al Führer

La cita se fijó el 23 de octubre de 1940 en la estación de tren de la localidad fronteriza de Hendaya. Su inicio estaba previsto para las 15:00 horas, pero el caudillo español llegó con ocho minutos de retraso, lo que irritó al líder alemán.

Alrededor de la mesa se sentaron, además de Hitler y Franco, los ministros de asuntos exteriores de ambos países, Von Ribbentrop y Serrano Suñer. Junto a ellos, los traductores: Gross y el barón De las Torres.

Desde un principio, los alemanes mostraron su interés por contar con el apoyo español. Tras el verano, en el que consiguieron ocupar Francia, las tropas alemanas se mantenían en la frontera pirenaica a la espera de entrar en acción. Hitler esperaba acordar con Franco la conquista de Gibraltar, cerrando así el paso al Mediterráneo a la flota inglesa.

Franco se mostró constantemente partidario del Eje, agradeciendo el apoyo prestado por Hitler en la Guerra Civil, pero señaló la necesidad de ayudas y compensaciones territoriales dada la crítica situación en que el conflicto interno había dejado a España. En el punto de mira, el dominio sobre el Marruecos francés y Orán.

Las peticiones de Franco eran exageradas, pues Hitler pretendía aglutinar un frente común europeo contra  Inglaterra que contase con la colaboración de la Francia de Vichy. Para ello, había que evitar que la población y los territorios africanos apoyaran a la Francia libre del general De Gaulle, refugiado en Londres.

Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, a las 18:05 horas "de forma airada y de malísimo mal humor", según Serrano Suñer, Hitler se levantó y dio por terminada la reunión. El Führer le señaló a Von Ribbetrop: "Con estos tipos, no hay nada que hacer".

Fin del encuentro

Según el comunicado de prensa oficial, la conferencia se celebró "en el ambiente de camaradería y cordialidad existente entre ambas naciones". Nada más lejos de la realidad.

Para intentar acercar posiciones, los ministros de ambos países se mantuvieron reunidos hasta la cena oficial. La solución pasaba por la firma de un protocolo abierto en cuanto a las compensaciones que recibiría España. Tras la cena, se retomaron las conversaciones, pero el acuerdo no prosperó.

A las 00:20 horas, Hitler acompañó a los españoles a su tren. Franco despidió al alto mando alemán y estuvo a punto de caer del tren cuando éste inició la marcha súbitamente.

Durante el regreso, el caudillo calificó a los alemanes como "unos perturbados y unos maleducados". Era la primera y última vez que se
encontrarían. 

El ‘amor' imposible entre nazis y franquistas

¿Quiso o no quiso Franco combatir al lado de Hitler? Según el historiador Xavier Moreno Juliá, el freno fue el hecho de que las importaciones, que eran vitales para España, fueran inglesas. "Si Hitler hubiera accedido a las posesiones francesas del norte de África, Franco hubiera dado el paso", asegura en su libro  ‘Diplomacia en tiempos de guerra (1936-1945)' (Planeta). En él, Moreno Juliá ha desarrollado una extensa investigación en la que la parte más clara del encuentro corresponde a la primera reunión, transcrita íntegramente en los ‘Documents on Germain Foreign Policy'.

Desde ese momento, el único material que aporta algo de claridad se basa en los diarios, memorias y anotaciones realizados por el Barón de Las Torres, Paul Schmidt, intérprete de Hitler que entró al vagón después de la primera reunión y que relató el encuentro en el libro ‘Europa entre Bastidores' (Destino). Por su parte, Moreno Juliá asegura que Serrano Suñer se llevó parte de la información sobre el encuentro a su ámbito privado.