Lunes, 3 de Diciembre de 2007

Putin hace oídos sordos a las denuncias de fraude

La Unión Europea y varios gobiernos exigen a Moscú una investigación 

PÚBLICO.ES ·03/12/2007 - 21:56h

Vladímir Putin no dejó que las duras críticas al proceso electoral en Rusia le amargaran la celebración del triunfo apabullante de su partido, Rusia Unida, el domingo.

“Es muy importante que los ciudadanos del país hayan mostrado un actitud seria y responsable hacia el desarrollo del país y el fortalecimiento de la situación política interna”, dijo el presidente ruso ayer sin referirse en ningún momento a la oleada de protestas por parte de la oposición y la comunidad internacional.

Rusia Unida recibió el 64% de los votos en las elecciones parlamentarias del domingo. Sólo dos formaciones más, los comunistas y los ultranacionalistas, lograron representación en la Duma, ya que el listón del 7% resultó demasiado alto para los demás partidos.

Garry Kaspárov, ex campeón mundial de ajedrez y uno de los más feroces críticos de Putin, denunció ayer que las elecciones fueron “las más injustas y sucias en la historia de la Rusia moderna”.

Las primeras críticas llegaron de parte de los observadores internacionales, las asambleas parlamentarias del Consejo de Europa (PACE) y la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE). “Las elecciones del domingo no fueron limpias y no respondieron a muchos de los criterios de la OSCE y la PACE”, señalaron en un comunicado.

En opinión de los observadores y grupos de derechos humanos, la campaña electoral estaba marcada por acciones de intimidación a la oposición. Además se ha criticado el papel parcial de la gran mayoría de los medios de comunicación que están más o menos controlados por el Kremlin.

Triunfo personal

Varios gobiernos occidentales, entre ellos EEUU, Reino Unido y Francia, exigieron ayer a Moscú que se investigaran las denuncias de fraude.
Una de las condenas más duras llegó desde Berlín. “No cabe duda.

Si se mide con nuestros baremos, estas elecciones no fueron ni libres, justas o democráticas”, dijo el portavoz del Gobierno alemán, Thomas Steg. Otros, sin embargo, emplearon un tono más moderado a la hora de pedir explicaciones al Kremlin.

La comisaria europea para Relaciones Exteriores, la austríaca Benita Ferrero-Waldner, también denunció los abusos, pero quiere esperar el informe de los observadores antes de pronunciarse sobre la situación en Rusia.

A pesar de las sospechas de abusos, no cabe duda que el masivo apoyo por Rusia Unida refleja en gran medida la popularidad de Putin. Para el presidente, el resultado presenta un gran triunfo personal. “Yo encabezaba la lista de este partido y, naturalmente, este es un signo de confianza”, dijo.

El hecho de que Putin se haya presentado a las elecciones parlamentarias ha dado lugar a especulaciones sobre su futuro. La Constitución le impide presentarse por tercera vez a presidente el año que viene, pero podría optar por ocupar el puesto de primer ministro. Tras el triunfo del domingo, Rusia Unida tiene la mayoría necesaria de dos tercios de los diputados para cambiar la Constitución, si quisiera.

Eminencia gris

“No sabemos qué va a hacer Putin en el futuro. Es posible que imponga un presidente dócil y que siga ejerciendo el poder como primer ministro o como eminencia gris. Quizás por eso estaba tan empeñado en obtener un gran resultado el domingo porque le da mucha legitimidad en el futuro”, comentó Mark Leonard, director del European Council on Foreign Relations, un think-tank europeo.