Lunes, 3 de Diciembre de 2007

300.000 hogares están en riesgo de acoso inmobiliario

El Ministerio de Vivienda creará un teléfono para denuncias y pondrá en marcha un plan ‘anti-mobbing' en 10 ciudades.

SUSANA R. ARENES ·03/12/2007 - 20:34h

Las personas mayores son las principales víctimas del acoso inmobiliario. EFE

Se alquila piso en el centro histórico, inmejorables vistas, sin ninguna reforma... y con inquilinos mayores que pagan mucho menos de la mitad de un alquiler normal. Ése es el prototipo de inmueble que está luchando por conseguir cualquier especulador inmobiliario mediante tretas como cortar la luz o el agua a los arrendatarios. Actualmente, aún quedan en España en torno a 300.000 familias que pagan un alquiler de renta antigua, según los datos que maneja el Consejo de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (APIs). Todos ellos son potenciales víctimas del mobbing o acoso inmobiliario.

La ministra de Vivienda, Carme Chacón, ha anunciado otra iniciativa dentro del plan contra este acoso, que es delito. El ministerio creará una línea de teléfono gratuita para recibir denuncias de los afectados por esta situación y "las trasladará después a cada ayuntamiento para que reciban una atención personalizada". Así lo explicó Chacón tras firmar el acuerdo para luchar contra el mobbing inmobiliario con Pedro Castro, presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

En dos meses, el ministerio quiere poner en marcha una experiencia piloto en diez ciudades -que ni Chacón ni Castro especificaron- para luego extenderlo al resto. En estos municipios habrá una campaña informativa sobre la línea de atención ciudadana y la asistencia legal y social que los afectados recibirán de los ayuntamientos. Este apoyo ya existe para las víctimas del acoso inmobiliario, pero Vivienda pretende detectar más casos. La idea es difundir un decálogo de situaciones que servirán para que una persona que no sabe que sufre mobbing se dé cuenta y lo denuncie.

Valencia, la primera autonomía del PP que apoya a Chacón

El contrapunto de estos alquileres de renta antigua está en los propietarios, "que tienen derecho a alquilar su piso a precio de mercado", defiende Jaime Cabrero, presidente del Consejo de APIs.

Por otra parte, la Comunidad Valenciana se convirtió ayer en la primera autonomía gobernada por el PP que firma el convenio con el ministerio para gestionar las ayudas al alquiler para jóvenes de 210 euros al mes. Mientras, Madrid niega un boicot a esta ayuda pero dice que los plazos son difíciles de cumplir.

Las tretas del acosador

Si el propietario del piso anuncia al inquilino que le cobrará la renta, por ejemplo, cada seis meses, es signo de posible acoso. En cuanto el arrendatario deja de pagar un mes, es denunciado. Otra triquiñuela consiste en cortar el agua o la electricidad al arrendatario para que se vaya.

También es muy habitual que el propietario impida hacer cualquier reparación en la casa. Otro truco más sofisticado consiste en incitar a colectivos marginales a habitar los pisos vecinos al del inquilino acosado.