Lunes, 3 de Diciembre de 2007

Se eleva el precio de la investidura

El éxito de la manifestación del sábado aumenta el tono reivindicativo de CiU y de ERC ante el 9-M

DAVID MIRÓ ·03/12/2007 - 20:11h

Lo que el domingo era un rumor ayer ya era un clamor. Una de las primeras consecuencias del éxito de la manifestación del sábado por el derecho a decidir sobre infraestructuras es que "sube el precio de cualquier negociación con Madrid", en palabras de un miembro de la ejecutiva de CiU.

Los partidos catalanes analizaron ayer el escenario que deja la gran marcha, y nadie, ni José Montilla ni Artur Mas, se mostraron indiferentes, antes al contrario, no se habló de nada más.


El líder de CiU compareció para elevar su tono reivindicativo y pedir una entrevista para abordar la aplicación del "derecho a decidir" en ámbitos como el aeropuerto, el sistema ferroviario o la financiación autonómica.

El president, que se encontraba en Tolouse en una cumbre de la Eurorregión, no esquivó el debate y después de mostrar un "profundo respeto" por la manifestación dijo que se traducía en "mandato exigente" para seguir negociando con "firmeza" el desarrollo del Estatut.

Obstáculo pacto PSOE-CiU

"Si antes ya había obstáculos a un pacto PSOE-CiU como el gobierno tripartito o el resultado de ERC, ahora hay un tercero: la manifestación". Así se expresa un miembro de la dirección de ERC. La dirección republicana también sacó ayer sus conclusiones. Su candidato a las generales, Joan Ridao, invitó ayer a la Plataforma pel Dret a Decidir que proponga a los partidos "un programa de mínimos" de cara a las próximas elecciones.

También criticó que "ninguno de los partidos intente capitalizar el éxito de la manifestación" y pidió al cabeza de cartel de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, que "deje de sacarle punta al acto para tratar de erosionar al gobierno de la Generalitat".

La incomodidad del PSC

En la reunión de la ejecutiva del PSC hubo ayer una "intensa discusión" con una veintena de intervenciones, según explicó su portavoz, Miquel Iceta. Ninguna de ellas cuestionó la decisión de no acudir a una marcha en la que sí que participó Pasqual Maragall.

Desde el PSC se comparte que la protesta tuvo un marcado carácter independentista, y eso justifica su ausencia, pero se ve con preocupación como "el derecho a decidir" ocupa el centro del debate político y dificulta su relación con el PSOE.

Pugna CiU-ERC

"Las dos fuerzas vamos a competir por ser interlocutor en Madrid", reconocen desde ERC, y en ese sentido el éxito "nos favorece". Este dirigente considera que el tripartito no peligra, y pronostica que en el tema de la financiación habrá unidad de acción "porque la batalla ideológica está ganada".

Tanto este político como el convergente ponen el mismo ejemplo para ilustrar el cambio: "Fíjate que La Vanguardia se sumó a la movilización".