Lunes, 3 de Diciembre de 2007

Destacan que el rechazo ciudadano a la reforma de Chávez abre un nueva visión de futuro

EFE ·03/12/2007 - 09:29h

EFE - Partidarios del "no" en el referendo sobre la reforma constitucional en Venezuela celebran el rechazo de la propuesta del presidente, Hugo Chávez, en las calles de Caracas.

El "no" de los venezolanos a la reforma constitucional del presidente Hugo Chávez abre desde hoy una nueva perspectiva en la vida política de Venezuela, donde la oposición que venció el domingo propone una "reconciliación" de la sociedad.

Así lo han destacado hoy personalidades de oposición, en tanto que las gubernamentales advierten de que sigue en pie su lucha hacia el "socialismo del siglo XXI", al que Chávez dijo que no renunciará.

La propuesta de "reconciliación" es enarbolada con mayor fuerza por grupos de estudiantes universitarios, que los últimos meses protagonizaron las protestas contra la reforma constitucional.

La llamada "es a la reconciliación", dijo hoy el presidente de la organización estudiantil de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Stalin González, tras celebrar lo que consideró un "intento" de Chávez de encaminarse por ese camino al haber admitido su derrota.

La "reconciliación" debe apuntar a encontrar "una alternativa distinta que nos saque de la polarización", añadió González, quien exhortó a la oposición a que "de verdad trabaje por una nueva mayoría que responda a los intereses de todos los venezolanos".

Desde la cúpula de la Iglesia católica, otro de los sectores protagonistas del rechazo a Chávez, el arzobispo Roberto Luckert destacó de la jornada electoral que "Venezuela demostró ser democrática" y que "los problemas se resuelven a través de los votos y no a través de la confrontación y la beligerancia".

La oposición debe trabajar a partir de ahora, instó el prelado, a "reducir la abstención electoral" y "a tomar conciencia" de que "la única forma en la que podemos salir de los problemas es a través del voto y no de la violencia".

El triunfo del "no" a la reforma constitucional impulsada por Chávez se selló con el voto a favor de esa opción de 4,5 millones de los 8,8 millones de personas que votaron en el referendo, que registró una abstención de 7,2 millones de electores.

El también vicepresidente de la Conferencia Episcopal agregó que el potencial de casi 12 millones de electores que no apoyó a Chávez, al votar en contra o abstenerse, debe ser el objetivo del trabajo de la oposición para las elecciones regionales del próximo año.

"Que se dejen de la tontería de estar pensando quién va a ser candidato; el que tenga mayoría es el que tiene que ir y todo el mundo empujar ese candidato a la gobernación o a la alcaldía", dijo.

Entre otras voces conciliatorias destacó la de Manuel Rosales, perdedor ante Chávez en las presidenciales que el año pasado definieron el período presidencial 2007-2013, quien declaró que Venezuela "tiene que abrir los caminos del diálogo, del reencuentro".

"Ojalá este resultado sirva para que en Venezuela busquemos la paz y la armonía", declaró, y, tras reconocer "el gesto" del presidente de reconocer los resultados, le propuso que antes de que termine el año apruebe leyes que creen un fondo social para la economía informal y reduzca la jornada laboral de ocho a seis horas.

Esas medidas estaban incluidas en los cambios que el gobernante planteó en su propuesta de reforma, en la que sin embargo retumbó con mayor fuerza su deseo de acabar con las restricciones a la reelección presidencial, lo que le hubiese permitido presentarse de nuevo como candidato en las presidenciales de diciembre de 2012.

"Chávez tiene ahora fecha de salida" y "los liderazgos del chavismo saldrán a pelearse" por esa futura candidatura, opinó el psicólogo social Ángel Oropeza.

El ministro de Ciencia y la Tecnología, Héctor Navarro, una de las pocas autoridades que se presentó en los noticieros matutinos, exhortó a los "revolucionarios" a crecer ahora "en la adversidad".

"Hemos avanzado muchísimo y ahora es cuando queda camino por andar", dijo.

La "etapa posreferendo", añadió el ministro, debe considerar que "se cayó una de las hipótesis con la que trabajan la oposición y el imperio estadounidense", en cuanto a que Chávez "es un dictador, un tirano, que no sería capaz de reconocer" una derrota.

"Tenemos que entender que hay un revés con estos resultados, lo que genera otros caminos para el avance de las políticas, sobre todo en lo social", subrayó.

Chávez dijo tras conocerse los resultados que encajó una derrota "por ahora" y que todo lo sucedido ha representado "un gran salto político" en el camino hacia el socialismo.