Lunes, 3 de Diciembre de 2007

El rey nombra al primer ministro en funciones como su "informador" para tratar salir de la crisis

EFE ·03/12/2007 - 20:53h

EFE - El primer ministro saliente Guy Verhofstadt ofrece una conferencia de prensa a su salida de una segunda reunión con el rey Alberto II de Bélgica en el Palacio de Belvedere, Bruselas, Bélgica, hoy lunes 03 de diciembre.

El rey Alberto II nombró hoy al primer ministro belga en funciones, Guy Verhofstadt, como su "informador", con el encargo de que busque soluciones a la crisis política abierta por el desacuerdo sobre su futuro gobierno.

"Esta situación no puede prolongarse durante mucho más tiempo", afirmó Verhofstadt, tras recibir el encargo real, en una declaración institucional difundida por la cadena de televisión RTL.

El monarca ha mantenido varias entrevistas con Verhostadt después de que el encargado de formar nuevo Gobierno, el líder democristiano flamenco, Yves Leterme, presentase su renuncia el pasado sábado.

Las diferencias entre los democristianos y liberales flamencos, que reclaman más autonomía para Flandes, y sus homólogos francófonos, que temen un desmembramiento del Estado, han lastrado la negociación y mantienen sin nuevo Ejecutivo federal cuando se cumplen 176 días desde las elecciones.

"Estoy convencido de que el país necesita una importante reforma de nuestras instituciones" afirmó Verhofstadt, tras recibir el encargo del Rey.

El primer ministro en funciones, liberal flamenco pero bien considerado por la opinión pública francófona, precisó, además, que su tarea será breve y discreta, y pasará por mantener contactos con el conjunto de fuerzas políticas para buscar posibles soluciones.

"Si todo el mundo toma conciencia de la gravedad de la situación y asume su responsabilidad, será posible superar las dificultades", auguró.

En principio, la salida a la crisis no pasa por la renovación de Verhofstadt al frente del Ejecutivo.

El primer ministro reiteró hoy que ha extraído "las conclusiones" del resultado en las elecciones del pasado 10 de junio, en las que su partido registró un severo retroceso.

Horas antes de que se conociese la decisión del Rey, el líder de los socialistas francófonos, Elio Di Rupo, cuyo partido se cuenta también entre los perdedores de los comicios, propuso formar un "gobierno de unidad nacional" que reúna a todas las fuerzas democráticas del norte y el sur del país.