Lunes, 3 de Diciembre de 2007

Consenso sobre la elección del presidente de Líbano a la espera de postura de la oposición

EFE ·03/12/2007 - 13:36h

EFE - El comandante en jefe del ejército, el general de Brigada Michel Sleiman en primer plano durante una ceremonia celebrada el pasado 6 de octubre.

El consenso sobre el nombre de Michel Sleiman, actual jefe de las Fuerzas Armadas, como próximo presidente libanés se da casi por hecho después de que la mayoría confirmara anoche su apoyo, pero ahora todos miran a la oposición para que haga lo propio.

La jefatura del Estado está vacante desde el pasado 28 de noviembre, algo inédito en la historia del Líbano, al no haberse alcanzado hasta entonces un acuerdo sobre un candidato consensuado por las profundas divergencias entre mayoría y oposición.

La oposición sigue sin tomar una postura oficial y el que hasta ahora es su principal candidato, el general Michel Aoun, ha puesto condiciones para la aceptación de Sleiman: que el mandato del nuevo presidente sea de dos años en lugar de seis y que el primer ministro, al igual que el presidente, sea elegido por consenso.

Aoun alude al hecho de que el primer ministro actual Fuad Siniora ha sido tan controvertido como el presidente saliente Emile Lahud, ya que cada uno de ellos contaba exclusivamente con el apoyo de uno de los bandos en liza.

El principal actor de la oposición, Hizbula, no se ha pronunciado de modo oficial por la candidatura del jefe del Ejército, aunque era su candidato desde comienzos del año, y ahora se limita a afirmar que apoya cualquier decisión que tome Aoun.

El periódico Al Liwa, citando un responsable de Hizbula, aseguró que la oposición considera como "un paso avanzado" la decisión tomada anoche por la mayoría de apoyar sin ambages a Sleiman, pero con condiciones.

Entre ellas, que se establezca también por consenso el nombre del nuevo jefe de las Fuerzas Armadas que sucederá a Sleiman y que se consensúe igualmente el futuro de la "resistencia", en alusión al brazo armado de Hizbula, y de las resoluciones internacionales que afectan al Líbano.

En un principio, eran los miembros de la mayoría que se oponían a la ascensión de un militar a la primera magistratura, con el argumento de que requeriría una nueva enmienda constitucional, que seria la cuarta desde la conclusión del acuerdo de Taif, que puso fin a tres lustros de guerra (1975-1990).

El jefe del Parlamento Nabih Berri, que forma parte de la oposición y es líder del grupo chii Amal, afirmó según el periódico As Safir que los mecanismos para modificar la constitución están garantizados.

Por su parte, el diputado Ali Jreiss, del grupo de Berri, declaró que la oposición celebrará, hoy o mañana, una reunión para "anunciar su postura oficial relativa a la elección presidencial en el marco de sus constantes para un acuerdo" entre los libaneses.

"Somos optimistas en cuanto a la posibilidad de salir, en los próximos días, de esta crisis" dijo Jreiss al periódico l'Orient-Le Jour.

Se necesitara el quórum de las dos terceras partes para enmendar la constitución y permitir la elección del general Sleiman a la primera magistratura, según la constitución.

Las disposiciones del articulo 77 prevén que diez diputados dirijan una petición pidiendo la enmienda del texto del artículo 49, a "titulo excepcional y por una sola vez" ya que en su tercer párrafo prohíbe que un alto cargo se postule a la jefatura del Estado si no ha dimitido dos años antes a su función.

Si como parece existe una voluntad de suprimir los obstáculos constitucionales para salir de la crisis y para que el Líbano tenga un presidente el viernes -día en que está convocado el Parlamento-, queda aún la incógnita sobre la postura de las fuerzas regionales e internacionales.