Lunes, 3 de Diciembre de 2007

Los etarras dispararon tres veces a los guardias civiles

EFE ·03/12/2007 - 11:41h

EFE - En la imagen, familiares y amigos del guardia civil herido en el atentado perpetrado por ETA en Capbreton (Francia), ayer en el exterior del hospital Côte Basque de Bayona.

El guardia civil español Raúl Centeno, fallecido el pasado sábado en un atentado en Francia atribuido a ETA, recibió dos balazos, mientras que su compañero Fernando Trapero, que se encuentra en coma en un hospital de Bayona, sufrió un disparo en la cabeza, informaron hoy a Efe fuentes judiciales.

La autopsia de Centeno, de 24 años, mostró que el agente recibió un impacto en la cabeza que le provocó la muerte en el acto en el atentado que sufrieron el pasado sábado en Capbreton, al suroeste de Francia.

Una segunda bala entró por el hombro, pasó por la nariz y la parte superior del cráneo antes de salir por la frente, y acabó hiriendo en la pierna a Trapero.

Éste, por su parte, recibió directamente una bala en la cabeza y sigue en estado extremadamente grave, en coma profundo, según las últimas informaciones obtenidas del centro hospitalario en el que está ingresado.

El atentado, el primero de este tipo en Francia contra miembros de la Guardia Civil, tuvo lugar tras un encuentro fortuito entre los agentes y los etarras en una cafetería de un centro comercial de Capbreton, en las Landas, a unos 25 kilómetros al norte de Bayona.

La policía francesa continúa buscando a los tres etarras, dos hombres y una mujer, a los que se les perdió la pista el pasado sábado pocos kilómetros al sur de Burdeos, donde liberaron a una conductora que habían secuestrado en su fuga.

Hasta el momento no se ha podido identificar a los tres etarras, de los cuales se han encontrado huellas y material genético, indicaron fuentes próximas a la investigación.

En el coche en el que huyeron, que fue posteriormente abandonado en un lugar próximo a Mont-de-Marsans, a unos 90 kilómetros de Capbreton, se han encontrado unos 300 gramos de una mezcla de clorato y azúcar y un despertador manipulado para convertirlo en temporizador pero no se ha hallado ningún detonador, indicaron las fuentes.

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