Lunes, 3 de Diciembre de 2007

Urkullu descarta colaborar con Batasuna, "lo que no significa que no dialoguemos"

EFE ·03/12/2007 - 13:26h

EFE - En la imagen, el nuevo presidente del PNV, Iñigo Urkullu (c), recibe la felicitación de su antecesor Josu Jon Imaz (d), en presencia del Lehendakari, Juan José Ibarretxe (2ºi), al finalizar la V Asamblea General de este partido, ayer en Bilbao.

El nuevo presidente del PNV, Iñigo Urkullu, descartó hoy colaborar con la izquierda abertzale ya que, según dijo, "mientras uno esté supeditado a directrices en las que prima lo militar frente a lo político no hay posibilidad de colaboración", aunque ello "no significa que no vayamos a dialogar", puntualizó.

Un día después de su elección al frente del PNV, Urkullu recordó, en una entrevista en Radio Euskadi recogida por Efe, que su partido viene de "una experiencia de un proceso de conversaciones" en la que se sintió "engañado por parte de la izquierda radical abertzale".

En ese proceso, señaló, "estuvimos a punto de tocar con la yema de los dedos una posible solución" a la pacificación y "nos dimos cuenta en el último momento" de que la izquierda abertzale "está supeditada a determinadas directrices".

Respecto al último atentado de ETA, explicó que "el primer trabajo" que hizo el PNV ayer tras la culminación de su asamblea fue que Josu Jon Imaz, como ex presidente del partido y tras haberlo acordado "personalmente" con Urkullu, acudiera al hospital de Bayona para visitar al guardia civil herido tras ser tiroteado por los terroristas junto al compañero que falleció.

En respuesta a las advertencias en relación a una posible ilegalización de ANV, Urkullu lamentó que se vuelva "al cálculo político interesado".

Tras indicar que "ANV es legal para poder presentarse a unas elecciones municipales, se preguntó "por qué en estos momentos puede declararse ilegal" y si ello se plantea "en base a una ley de partidos que nació expresamente para intentar ilegalizar lo que eran ideas legítimas".

Por otro lado, Urkullu señaló que, cuando ayer dijo que otro portazo a posiciones constructivas del nacionalismo haría analizar al PNV su estrategia de "concordia", estaba haciendo "una advertencia", pero expresó su deseo de empezar con "voluntad política".

Emplazó, en este sentido, al presidente Rodríguez Zapatero a una interpretación leal de la disposición primera de la Constitución al considerar que una actualización de los derechos históricos vascos en ella contenidos "supondría un reconocimiento del sujeto político".

El presidente del PNV señaló que en materia de aspiraciones nacionales "si queremos ir de la mano con la sociedad vasca tenemos que consultarla", pero insistió en que "lo primero que vamos a trabajar en el PNV es la voluntad política que nos lleve a un acuerdo político".

Urkullu negó ambigüedad en su partido y que funcione como "un péndulo". Según dijo, "somos nacionalistas y tenemos objetivos nacionales: recuperar nuestra soberanía nacional, construir una nación vasca, pero siendo conscientes de que vivimos en una nación en el siglo XXI y que tenemos que escuchar a la sociedad".

"Queremos avanzar", añadió, e "ir sumando voluntades" y no "iniciar un camino", en el que "por mucho que queramos correr en base a nuestras aspiraciones nacionales, dejemos en el camino a compañeros que son necesarios".

Por otra parte, el presidente del PNV reiteró sus críticas al proceso del sumario 18/98 contra el entorno de ETA, que, a su juicio, deriva de "un impulso político" procedente de la época de Aznar en el Gobierno.

También señaló que "no necesariamente" debe dejar su cargo de parlamentario al ser elegido presidente del PNV, aunque dijo que en su caso "prima" una cuestión "ética" y "estética".