Miércoles, 26 de Septiembre de 2007

Caballero Bonald dice que el artista es vigilante del poder y corrige sus abusos

Agencia EFE ·26/09/2007 - 16:46h

Agencia EFE - El escritor José Manuel Caballero Bonald junto a un monitor del Canal EFE, momentos después de pronunicar la conferencia "El escritor comprometido", con la que se ha inaugurado el X Seminario Internacional de Periodismo y Medio Ambiente, organizado por la Fundación EFE y ENRESA. EFE

El escritor gaditano José Manuel Caballero Bonald destacó hoy en Córdoba que el artista "es un vigilante del poder, sea cual sea éste, por lo que también se convierte en corrector de sus abusos".

Caballero Bonald, que impartió la conferencia inaugural del X Seminario Internacional de Periodismo y Medio Ambiente, que organiza la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA) y la Fundación Efe, que se desarrolla en Córdoba hasta el viernes, afirmó que el escritor "tiene que participar en las situaciones políticas y sociales de la realidad como testigo".

En ese sentido, Bonald, que fue presentado por el escritor y miembro de la Real Academia de Córdoba, Manuel Gahete, consideró que la voz del escritor "alcanza un eco que lo sobrepasa", de tal forma que "lo que el artista dice es escuchado y lo que calla también es tenido en cuenta".

Indicó que "es una redundancia unir literatura y compromiso", ya que cada uno presupone al otro, si bien explicó que "no es legítimo hablar de literatura sin hablar de política".

El Premio Nacional de las Letras reiteró que un proyecto literario coherente "no puede estar desvinculado de la historia en la que se produce, ni de la experiencia vivida".

Al respecto añadió que ambos "se complementan", para conseguir "que cada uno de los individuos que conforman la sociedad sean más cultos, más libres y felices".

Por ello, manifestó que la función del escritor tiene que estar "en la forja de la sociedad, donde la cultura sea la consecuencia de un bien común que a todos atañe, y en la que existan vínculos sociales".

Destacó la figura del escritor como "un intérprete", además de apuntar que tiene que presentar una conciencia crítica de la realidad.

Señaló al escritor Miguel Delibes de Castro como ejemplo de un autor que une la narrativa y el medio ambiente y como "uno de los mayores exponentes de la conservación de las especies" y como "científico lleno de humanismo".

"Nunca ha recurrido a falsas retóricas", si bien "sí que ha generado advertencias críticas como recordatorio del comportamiento del ser humano para crear una respuesta en defensa de la naturaleza ante tantas amenazas".

El también Premio Nacional de Poesía reconoció que sus propias obras guardan mucha relación con la naturaleza, ya que "el trabajo literario no puede ser ajeno a la patria del escritor".

En ese sentido, destacó que en todas sus obras hay aunque sea una mínima referencia a la naturaleza, por lo que "Ágata ojos de gato" (1974), es una obra vinculada al Coto de Doñana y en la que "aparecen ya riesgos y peligros que podrían afectar a ese entorno natural".

Entre aquellos riesgos destacó la creación de una carretera paralela a las costas, el uso de los pesticidas, la utilización abusiva de los acuíferos o la extensión urbanística.

Caballero Bonald explicó que creó una narración que recogiera todos esos males perpetrados contra la naturaleza a manera de parábola en el argumento.

Por ello, indicó que en su obra el mundo real conecta con la leyenda, a la vez que consideró que mucho de los elementos del argumento narrativo "tienen una correspondencia con la realidad".