Domingo, 2 de Diciembre de 2007

El fútbol se viste de Armani

Kaká, 25 años, se convierte en el jugador más joven en lograr el premio

Ladislao Javier Moñino ·02/12/2007 - 23:25h

Vestido de Armani, firma para la que protagonizó una campaña publicitaria que fue arrancada de las marquesinas por sus admiradoras, Kaká (Brasilia, 1982) recogió el Balón de Oro.

El mediapunta del Milán posó con el galardón que otorga France Football con su incorruptible rostro angelical. Cristiano Ronaldo recogerá el de plata y Messi el de bronce. No ha habido discusión en premiar su elegancia imperial en las conducciones en velocidad o su capacidad para pisar área apareciendo por sorpresa.

Pieza clave en el Milán que ganó la última Liga de Campeones, Kaká ha tenido que competir con jugadores que han participado en todas las competiciones internacionales. Antes sólo se votaban jugadores de las ligas europeas.

Con 25 años, Kaká se ha convertido en el jugador más joven en obtener el reconocimiento como mejor jugador. No responde al perfil del jugador brasileño hecho a sí mismo en la libertad virguera que tiene el fútbol en las favelas, ni en la dureza de vivir en ellas.

Éste es un punto que está retrasando su liderazgo en la selección. Él no viene de las calles sin asfaltar ni de las noches con ecos de bala como muchos de sus compañeros. Esto hace que no sea tan respetado como lo fue Ronaldo o como ahora lo son Robinho y Ronaldinho. Incluso su fútbol es más europeo que brasileño. Tiene más de Cruyff o de Platini que de Pelé o Garrincha.

Hijo de un ingeniero civil y de una maestra, es un futbolista formado académicamente al que su calidad y las pasiones que despierta entre el sexo femenino le han convertido en un icono de la moda.

Modelo

"Le admiro no sólo por su talento como jugador. También es el espejo al que aspiro que se fije mi empresa; tiene un gesto natural y elegante. No necesita gritar para llamar la atención. Su carácter hace que las personas le admiren naturalmente, ya sea en el campo de juego o en una sala de reuniones", dijo de él Giorgio Armani en la revista Placcar.

Kaká se casó virgen y su vida monacal y calmada le ha convertido también en un modelo para Berlusconi, que le renovó el contrato hasta 2012 en junio. A Millanello llegó apadrinado por Leonardo, ex jugador de la casa, y al poco le adoptó el legendario Baresi: "Es elegante y concreto a la vez, pero lo que impresiona es cómo siempre le da un sentido vertical a sus acciones en velocidad". 

Noticias Relacionadas