Domingo, 2 de Diciembre de 2007

Emotivo funeral de Estado para despedir al agente Raúl Centeno, asesinado por ETA

EFE ·02/12/2007 - 08:24h

EFE - Angel Piquemalle, director del Hospital Côte Basque de Bayona donde se encuentra internado el guardia civil herido en el atentado perpetrado ayer por ETA en Capbreton (Francia), Fernando Trapero, tras la rueda de prensa en la que comentó que el agente está en coma profundo y sin signos de actividad cerebral.

Un emotivo funeral de Estado, presidido por los Reyes y los Príncipes de Asturias, y que contó con la asistencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, despidió hoy al guardia civil Raúl Centeno, asesinado ayer por ETA en el sur de Francia.

Pasadas las 13.00 horas llegaban a la sede de la Dirección General de la Guardia Civil don Juan Carlos y doña Sofía, acompañados por los Príncipes de Asturias, donde, entre aplausos, fueron recibidos por Zapatero y los ministros de Interior y de Defensa, Alfredo Pérez Rubalcaba, y José Antonio Alonso.

El monarca pasó revista a los guardias civiles en formación y, posteriormente, los miembros de la Familia Real saludaron uno por uno a los familiares más directos del agente fallecido, entre los que se encontraban sus padres y hermano, a los que transmitieron palabras de consuelo.

Después, el féretro cubierto con la bandera de España con los restos mortales del agente, que llegó esta mañana en un avión de la Fuerza Aérea española a la base de Getafe, fue portado en hombros de sus compañeros hasta el patio central de la sede del instituto armado, desde el que siguieron el funeral allegados del guardia civil y familiares de miembros del Cuerpo.

La Santa Misa 'corpore in sepulto' fue oficiada por el vicario general castrense, Ángel Cordero Cordero, quien comenzó la homilía señalando que "todos nos hemos quedado hundidos un poco en el dolor por este trágico y vil atentado", cuando "confiados esperábamos el final de la violencia".

El vicario, acompañado por otros tres párrocos castrenses, tuvo especiales palabras de consuelo para la madre del fallecido, Blanca, e incluso puso en su boca palabras con las que podría haberla consolado su propio hijo.

"Enjuga tus lágrimas, madre, y no llores más", dijo Cordero, quien hizo referencia a la "cercanía" del Papa, que se mostró "profundamente apenado" al conocer la noticia y ha elevado "fervientes" plegarias de consuelo a los familiares.

Una vez terminada la Misa, el Rey impuso a Raúl Centeno la Cruz de Oro de la Orden del Mérito de la Guardia Civil a título póstumo y la Medalla de Oro al Mérito policial en atención a sus méritos.

Tras un homenaje "a los guardias civiles de todos los tiempos que sirvieron y murieron con honor", los agentes entonaron la canción "La muerte no es el final" y dos de ellos depositaron una corona de flores con los colores de la bandera española ante el monumento en honor a los Caídos de la Guardia Civil.

Instantes después, el general jefe de Información de este Cuerpo entregó a la madre del fallecido la bandera que cubría el féretro, al padre las condecoraciones y al hermano el tricornio, una de las escenas más emotivas del homenaje como lo fue también el momento en el que la banda interpretó el himno del instituto armado.

"Instituto, gloria a Ti, por tu honor quiero vivir. Viva España, viva el Rey, viva el Orden y la Ley, viva honrada la Guardia Civil", entonaban los compañeros y familiares del agente muerto en acto de servicio, entre aplausos de los asistentes.

Posteriormente, el féretro, seguido de tres coronas, fue trasladado a la capilla ardiente a hombros de sus compañeros, muy afectados, al igual que los familiares, que fueron calurosamente aplaudidos mientras sonaba el himno nacional.

Una vez retirado, los Reyes y los Príncipes fueron los primeros en abandonar el recinto, seguidos del presidente del Gobierno y del resto de las numerosas autoridades que asistieron al acto.

Entre ellas, se encontraban los ministros de Justicia, Exteriores, Economía y Administraciones Públicas, además de diversos dirigentes políticos, como el líder del PP, Mariano Rajoy, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, y el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares.

También acudieron el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Francisco José Hernando; el director de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, y otros mandos y altos cargos de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Además, estuvieron presentes la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón.

Al término del funeral, medio centenar de exaltados que esperaban en la calle, increparon e insultaron a Zapatero y a varios de sus ministros, mientras aplaudieron con fuerza la salida del Rey, Rajoy y Aguirre.