Domingo, 2 de Diciembre de 2007

Fidel Castro: 81 años, enfermo y, de nuevo, candidato

El presidente cubano se vuelve a presentar como candidato al Parlamento por el municipio de Santiago.

AGENCIAS ·02/12/2007 - 20:53h

El vicepresidente Lage (dcha) en una asamblea, ayer.EFE

Con ovaciones, aplausos y vivas a la revolución y al jefe del Estado cubano recibieron ayer los asistentes a la Asamblea Municipal de Santiago de Cuba la nominación de Fidel Castro como candidato al Parlamento de la isla por dicho municipio. El convaleciente líder cubano de 81 años fue nominado por unanimidad a la lista de las elecciones parlamentarias del 20 de enero.

También el presidente en funciones del país, el general Raúl Castro, fue nominado por unanimidad en el municipio del II Frente Frank País.

La nominación de Castro no implica la renovación automática de su mandato como máxima autoridad del país, pero su exclusión hubiera supuesto su separación del ejercicio del poder del Estado después de 50 años, ya que para ser presidente uno debe ser diputado.

Su nominación deja intactas las posibilidades del mandatario -convaleciente desde hace 16 meses de una grave enfermedad intestinal que le obligó a delegar su cargo en su hermano Raúl- de renovar su mandato al frente del país.

Como ha venido sucediendo desde 1975, Fidel Castro fue elegido entre la nómina de 25 candidatos que presenta Santiago de Cuba a la Asamblea Nacional del Poder Popular, como se denomina el Parlamento cubano. Santiago es la segunda ciudad por importancia de la isla y cuna de la revolución de Castro.

En las elecciones de enero, que renovarán el Parlamento para un periodo de 5 años, los candidatos deben obtener el 50% de los votos más uno para lograr uno de los 614 escaños.

El momento que acabará con las especulaciones y determinará la continuidad o cese de Castro al frente del Gobierno de Cuba será la reunión de la Asamblea Nacional, que debe -de acuerdo a los plazos establecidos, alrededor de marzo-, aprobar la lista propuesta por los organismos de masas para conformar los órganos de dirección del Estado. El Parlamento designará entonces a los nuevos Consejos de Estado y de Ministros y dictaminará si Castro continuará ejerciendo la presidencia de ambos órganos.