Domingo, 2 de Diciembre de 2007

Discriminar por edad no es legal

Los tribunales obligan a BBVA a indemnizar a un trabajador al que quiso prejubilar con 57 años

V. ZAFRA / A. ESTRADA ·02/12/2007 - 20:43h

En los tribunales abundan últimamente las sentencias por acoso sexual y laboral, pero son casi inexistentes las de discriminación por edad. Y sólo hay una, la dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) contra BBVA, en la que se reconoce el derecho al despido improcedente -con la consiguiente indemnización- y en la que se explicitan de forma tan clara las duras situaciones por las que pasan muchos trabajadores que se niegan a prejubilarse cuando su empresa lo decide.

El TSJM, ratificado recientemente por el Tribunal Supremo, resume así los hechos: "Nos encontramos ante un trabajador que ha dedicado la totalidad de su vida a la empresa demandada (ingresó a los 15 años) y que al ir cumpliendo años y rechazar de forma reiterada la prejubilación, se le ha dispensado un cambio en sus condiciones y se le ha preterido a posiciones de degradación profesional, hasta situarle en una situación de especial vulnerabilidad frente al acoso" que termina en una baja de 18 meses por depresión.

Todos los comportamientos de la entidad, en su conjunto y desarrollo cronológico, "conforman un panorama lo suficientemente sólido como para considerar que el trabajador está siendo objeto de un trato peyorativo, respuesta empresarial a su negativa a aceptar la prejubilación voluntaria, lo que constituye una discriminación por edad".

Indemnización millonaria

Por eso, el tribunal condena a la entidad a pagar al afectado  una indemnización en concepto de despido.

El abogado del empleado, José Luis Rubayo, asegura que "prejubilarse es un favor para unos pero para otros no" y añade que si el trabajador no quiere dejar la entidad, tiene el derecho a seguir trabajando, "y si no, que le despidan", como decreta la sentencia en este caso.

Rubayo cree que esta resolución pone de manifiesto una situación que todo el mundo conoce, pero que nadie sabe cómo parar. Admite que no es la gran panacea para todos los trabajadores que están en la misma situación, porque "a nadie se le puede pedir un comportamiento heroico", y hasta que se consigue una resolución como ésta se pasa muy mal.

Si aun así hay valientes que quieren denunciar su situación, el letrado les recomienda que guarden todas las pruebas que puedan -como cartas de traslados y documentos que acrediten la reducción de responsabilidades y sus antecedentes, etc-, porque denunciar sólo de palabra no sirve, y que se preparen para un periodo largo y duro en el que la empresa les va a hacer la vida imposible.

Además, explica que esta resolución sólo es válida mientras se está en activo, con lo que la denuncia hay que presentarla como mínimo cuatro años antes de la jubilación para llegar a tiempo.

Situación aislada

Un portavoz de BBVA, sin embargo, explicó a Público que este caso es un suceso aislado, que no tiene nada que ver con la política de prejubilaciones del banco. Hay muchos trabajadores que eligen no dejar de trabajar y que siguen ascendiendo dentro de la entidad al mismo ritmo que antes de que se les ofreciera esa opción, aseguró el portavoz del BBVA, y concluyó que hay mucha gente deseando acogerse a una prejubilación. 

Noticias Relacionadas