Domingo, 2 de Diciembre de 2007

Urkullu destaca que la propuesta del lehendakari es constitucional

Advierte de que otro "portazo" llevaría al PNV a replantearse su "estrategia de concordia"

GUILLERMO MALAINA ·02/12/2007 - 18:55h

El nuevo presidente del PNV, Iñigo Urkullu, quiso aprovechar ayer su primer discurso como líder del partido nacionalista para enviar a José Luis Rodríguez Zapatero un mensaje en clave conciliadora sobre la propuesta del lehendakari y el "derecho a decidir" del pueblo vasco como "sujeto político".

"Entendemos que tiene cabida en la interpretación leal de la Disposición Adicional de la Constitución. No queremos decidir para dividir, sino para sumar", enfatizó.

Iñigo Urkullu pronunció estas palabras tras su proclamación como nuevo presidente del PNV con el respaldo unánime de los 72 miembros de la Asamblea Nacional. Después, acompañado por Juan José Ibarretxe y su antecesor, Josu Jon Imaz, accedió entre una gran ovación a la sala principal del Palacio Euskalduna, de Bilbao, para lanzar su primer mensaje como líder jeltzale ante miles de afiliados.

Durante casi una hora, fue desgranando su carta de intenciones, que en síntesis plantea "defender con firmeza y convicción" la iniciativa del lehendakari, pero sin romper con España. "Quien sea incapaz de ver en la propuesta un compromiso de convivencia con el Estado plurinacional está negándose así mismo como demócrata efectivo", afirmó.

En su intervención, el nuevo líder del PNV quiso dejar claro que su partido se mantendrá firme en la defensa de este ideario, y advirtió en ese sentido al PSOE y al PP de que "dar un nuevo portazo" a los planteamientos del "nacionalismo vasco de vocación institucional" llevaría al PNV a replantearse si su "estrategia de concordia o cohabitación compartida" dentro del mismo Estado "tiene o no mayor recorrido".

"Y eso", agregó, "también lo deben valorar seriamente, y no al albur del interés electoral del momento, tanto Zapatero como Rajoy".
Al igual que hace el lehendakari en su iniciativa -amparada por la ponencia política que aprobó el sábado la Asamblea General-, Iñigo Urkullu estableció que el futuro debe pivotar sobre el logro de dos objetivos: la paz y la normalización política -reconocimiento del derecho a decidir-.

No obstante, hizo un llamamiento al partido en la la línea de Imaz para no caer en fórmulas del pasado y saber adaptarse a "los cambios sociales y políticos producidos en nuestro país, en Europa y en el mundo".

Futuro
El nuevo presidente del PNV también anunció la postura que mantendrá en el futuro ante recetas fracasadas del pasado, como en los frustrados procesos de paz, de los que responsabilizó a ETA y a los sucesivos gobiernos españoles.

"No acudiremos", afirmó, "a ningún diálogo resolutivo que en el futuro ETA y cualquier gobierno de España puedan entablar que no tenga una habilitación parlamentaria, un control parlamentario y una sanción parlamentaria, vasca y española".

También hizo referencia a la relación entre la comunidad autónoma vasca, Navarra y el País Vasco francés, cuya unificación bajo una institución común no entrará en los planes del PNV hasta que los ciudadanos navarros y vasco-franceses la apoyen de "una manera clara e inequívoca".