Archivo de Público
Domingo, 2 de Diciembre de 2007

Arranca el etiquetado de la electricidad verde

Los productores podrán acreditar el origen renovable de la energía que generan

ANTONIO M. VÉLEZ ·02/12/2007 - 18:42h

Buenas noticias para las organizaciones ecologistas y de consumidores. Tras más de un lustro de pelea con los sucesivos titulares del Ministerio de Industria, la especificación del origen de la energía por cada tipo de fuente podría empezar a tener visos de convertirse en realidad.

Al menos, la de origen renovable. La Comisión Nacional de la Energía (CNE) acaba de abrir el plazo para que los productores de energías limpias (entre ellos, las grandes eléctricas como Endesa, Iberdrola y Unión Fenosa) soliciten al regulador energético la denominada garantía de origen: una acreditación, expedida a petición del interesado, que da fe de que la energía que producen sus instalaciones tiene, efectivamente, origen renovable.

En este capítulo se incluyen las fuentes limpias más conocidas, como la eólica, la hidráulica y la solar, y otras menos implantadas, como la biomasa (a partir de la combustión de residuos vegetales), el biogás y la cogeneración (fábricas que generan electricidad durante su proceso productivo).

Antes del próximo 28 de febrero, el regulador expedirá los primeros certificados, que tendrán una validez de un año. Desde el Ministerio de Industria no confirman si la emisión de esos justificantes significará que las eléctricas deberán, por fin, ponerse manos a la obra para certificar que la energía que generan en sus centrales, en un periodo concreto, es de origen renovable. Así lo estipula una directiva europea aprobada en 2001.

Actualmente, las eléctricas sólo están obligadas a detallar, de forma genérica, de dónde sale la electricidad que generan, pero no la que consume cada usuario. Greenpeace ha denunciado varias veces el "engaño verde" en el que, a su juicio, incurren las eléctricas, y ha pedido, sin éxito, que Industria obligue a las empresas a especificar el origen de la electricidad en sus facturas.

En 2004, la CNE abrió un expediente a Iberdrola y Endesa por sendas campañas publicitarias que, en opinión del regulador, podrían resultar engañosas para los consumidores por dar a entender que toda su energía era limpia. Posteriormente, el Instituto Nacional de Consumo y el ya extinto Servicio de Defensa de la Competencia (SDC) optaron por no sancionar a las empresas.

De momento, los nuevos certificados tendrán un fin más comercial que la defensa del usuario. Los productores que obtengan su certificado podrán vender la energía que generen a otros países en los que las empresas están obligadas a que un porcentaje de su producción tenga origen verde.

Jove invierte en Marruecos

Lo que compañías e inversores tienen claro es el potencial de la energía verde. Un ejemplo es el acuerdo al que Manuel Jove, primer accionista individual de BBVA y antiguo propietario de Fadesa, ha llegado con Marruecos para la promoción de proyectos de energía eólica, informa EP. En tres o cuatro años, el país tendrá plantas de entre 200 y 250 MW.