Domingo, 2 de Diciembre de 2007

Prosiguen la búsqueda y el intento de identificación de los etarras fugitivos

EFE ·02/12/2007 - 16:22h

EFE - La policía francesa sigue hoy movilizada en la búsqueda e intento de identificar a los tres miembros de ETA que tirotearon ayer a dos guardias civiles españoles en el suroeste de Francia, en un hecho sin precedente en este país.

La policía francesa sigue hoy movilizada en la búsqueda e intento de identificar a los tres miembros de ETA que tirotearon ayer a dos guardias civiles españoles en el suroeste de Francia, en un hecho sin precedente en este país.

Los restos mortales del agente Raúl Centeno, de 24 años, que murió ayer en el acto en Capbreton (Landas), llegaron hoy a Madrid, desde Burdeos, tras la autopsia practicada durante la noche.

Mientras, se temía de un momento a otro el anuncio del fatal desenlace en el caso de su compañero, Fernando Trapero, de 23, que por la mañana estaba prácticamente en estado de muerte cerebral, según indicó el hospital de la localidad vascofrancesa de Bayona, antes de escudarse luego en el mutismo oficial.

Durante la noche, las fuerzas francesas del orden levantaron el dispositivo especial "Plan Épervier", que movilizó numerosos medios terrestres y aéreos, activado la víspera en el suroeste para tratar de capturar en su huida a los terroristas, dos hombres y la mujer, tras cometer lo que la ministra francesa de Interior, Michèle Alliot-Marie, llamó un "asesinato" a "sangre fría".

El "plan Épervier" es realmente eficaz sólo en las primeras horas, explicaron a Efe fuentes próximas a la investigación.

La pista de los etarras se perdió ayer a primera hora de la tarde, cerca de Burdeos, donde soltaron a una mujer a la que habían secuestrado para robarle su coche, un Peugeot 307, cerca de Mont-de-Marsan.

La mujer, ante la que sus secuestradores se intensificaron como miembros de ETA, pudo describirlos. Pero por ahora ni éste ni otros testimonios, así como los elementos genéticos recogidos, han permitido identificar a los etarras, cuyas edades pueden oscilar entre los 30 y 35 años.

Se trata de diversos indicios genéticos recogidos en varios lugares y que, especialmente en el caso de las huellas papilares, tardan unos días en dar resultados, explicaron las fuentes.

Los expertos de la policía científica peinaron el primer vehículo robado, también Peugeot 307, con el que los etarras huyeron de Capbreton y que abandonaron cerca de Mont-de-Marsan, donde secuestraron a la conductora del otro coche con el que prosiguieron la fuga.

Este segundo vehículo no ha aparecido aún. Las fuentes conjeturan que el comando, consciente de "la extrema gravedad" de su acción, lo habrá escondido o abandonado al saber que está "quemado".

La descripción del vehículo ha sido difundida a escala nacional entre las fuerzas del orden, señalaron las fuentes.

Si los etarras se dirigieron hacia Burdeos, es que pueden tener allí algún escondite, indicaron otras fuentes. Tampoco se descarta que hayan ido hacia otras zonas con fuerte presencia etarra.

Los expertos también han peinado la cafetería del centro comercial de Capbreton donde, de forma fortuita, los agentes coincidieron con los activistas de la banda terrorista vasca, poco después de las 09.00 locales del sábado.

Al igual que la labor técnica, proseguía hoy la recogida de testimonios, señalaron las fuentes, al señalar que de momento se sigue sin saber si los etarras conocían de antes a los guardias civiles o si los identificaron como tales in situ.

Lo que sí es evidente es que los dos agentes no se esperaban encontrarlos en la cafetería, señalaron las fuentes.

Fueron tiroteados a bocajarro por los dos etarras varones cuando, al salir de la cafetería, iban a subirse a su coche, con matrícula del Ministerio francés de Interior.

Hasta ahora no han sido interrogados los colegas españoles y franceses que participaban, con las dos víctimas, en una operación de vigilancia y recogida de información en la zona, de la que, según las fuentes, no eran el blanco los tres etarras implicados.

Centeno y Trapero no llevaban armas. Los agentes españoles en Francia no las llevan, salvo cuando trabajan como parte de un equipo conjunto de investigación bajo mandato judicial.

Según dijeron ayer en Capbreton el ministro español de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y su colega francesa, parece que hubo "gritos o una conversación" entre los agentes y los etarras varones antes de que éstos les dispararan sendos tiros en la cabeza.

La decisión de los etarras de disparar es vista como un "cambio de actitud" por parte de activistas de la banda en Francia.

La magnitud del cambio podrá valorarse cuando la investigación avance, indicaron a Efe otras fuentes, para quienes sería un "salto cualitativo gigantesco" si fuera una emboscada premeditada.

En todo caso, la vascofrancesa Alliot-Marie ya estableció una clara diferencia entre los disparos pasados de etarras a gendarmes o policías franceses en controles y el "asesinato" a "sangre fría" de ayer: "es la primera vez que ocurría", recalcó.