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Sábado, 27 de Junio de 2009

Bono: "Los que critican el aborto callaron con las muertes de la guerra de Irak"

José Bono pide a la Iglesia que no intente imponer lo que piensa, ya que no manda sobre el pueblo español

EUROPA PRESS ·27/06/2009 - 12:52h

Bono, en el entierro de Vicente Ferrer en la India. EFE

El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, criticó este sábado a la Iglesia por "intentar imponer lo que piensa" en relación con la reforma de la Ley del Aborto y pidió que "no tengan dos varas para medir a unos cuando gobiernan y a otros cuando están en la oposición" -en referencia al PP- ya que cuando los conservadores estuvieron en el Gobierno se mantuvo la actual ley durante ocho años "sin una sola protesta de la Iglesia".

En declaraciones a Onda Cero, Bono aseguró que "la Iglesia tiene derecho a decir lo que piensa pero no a intentar imponer lo que piensa, ya que en España quien manda es el pueblo español a través de sus representantes, que no son los obispos sino los diputados, senadores y el Gobierno".

Asimismo, recordó que "los que hoy hablan de la vida en el ámbito del aborto, callaron ante miles de muertes provocadas de modo ilícito" en la Guerra de Irak.

El presidente del Congreso aseguró que quiere "pertenecer a la Iglesia y vivir su fe", pero "en paz con mis convicciones y mis sentimientos", reconociendo que se puede ser a la vez católico y socialista aunque "haya mucha gente a quien le sorprenda". "Yo tampoco creo que se pueda ser católico y cristiano al modo en que determinado obispo o cardenal quiere", replicó.

"Mi opinión y mi conciencia son mías"

Mi voto pertenece a mi partido pero mi opinión y mi conciencia son mías, por lo que no quiero abrir ningún debate", destacó Bono en relación a posibles diferencias con las propuestas del Ejecutivo, "sobre todo ahora como presidente del Congreso".

Se mostró disconforme después de que la Iglesia no haya mostrado su pésame por Ferrer

Por otro lado, manifestó su disconformidad con la Iglesia después de que ésta no haya realizado una manifestación pública de condolencia y pésame tras la muerte de Vicente Ferrer, quien fue "jesuita y no un apestado para la Providencia ni la religión, sino al contraio".

De hecho, a su juicio, "a la Iglesia la mantienen los que dan de comer al hambriento o de beber al sediento, como hacía Vicente Ferrer, quien era más importante que muchos obispos, y no los que saben incensar muy bien el altar o los que dan las ruedas de prensa con el dogma como si lo tuvieran escondido en un arca de la alianza", sentenció.