Archivo de Público
Miércoles, 24 de Junio de 2009

La memoria histórica de Finlandia duele

Kjell Westö reescribe las tensiones sociales que vivió su país entre 1900 y 1945

PAULA CORROTO ·24/06/2009 - 08:00h

M.P - Westö ha publicado Por donde una vez caminamos.

Rojos y blancos libraron una batalla a muerte entre 1918 y 1922 en las gélidas tierras de Finlandia. Los primeros eran socialistas, obreros que trabajaban en los barrios más pobres de Helsinki y fieles al sentimiento soviético. Los segundos pertenecían a la burguesía, y eran los dueños de las empresas y férreos opositores al yugo ruso. Al final, fueron estos los que ganaron, pero aquella guerra dejó al país herido, dividido, lleno de odio y en silencio.

La novela del finés KjellWestö (Helsinki, 1961) Por donde una vez caminamos (Miscelánea), publicada en su país en 2006, retrata esta época de tensiones llega hasta la II Guerra Mundial a través de la mirada de diferentes clases sociales. Sin embargo, no fue fácil hacer memoria histórica en Finlandia. Como señala Westö, "hasta el movimiento progresista del 68 no pudimos hablar tranquilamente de estos sucesos. Y si yo hubiera publicado este libro en los setenta, se hubiera tomado como una novela política".

En su país, hubo incluso problemas con los nombres. "Si la llamabas la guerra de la libertad, era evidente que eras de la derecha; mientras que si la llamabas guerra de clases, eras socialista. Al final, los historiadores han recomendado un término neutral como guerra civil", cuenta Westö, quien también señala cómo el país acabó asumiendo que jamás se podrían recuperar a todos los muertos de aquel conflicto. "Es triste, pero cuando pasan cien años, la verdad queda oculta para siempre", admite.

Triunfo de la derecha

El escritor se muestra sorprendido ante el cambio que ha dado su país en el último siglo. Reconoce el desarrollo que ha vivido, pero lamenta la caída de la izquierda. "Finlandia era un país socialista, pero en los últimos tiempos la derecha ha subido mucho. De hecho, en las últimas elecciones europeas triunfó un partido de extrema derecha. Es un misterio, pero se ve que la izquierda no tiene ideas", comenta abatido.