Domingo, 2 de Diciembre de 2007

El PNV refrenda la apuesta soberanista del 'lehendakari'

La V Asamblea del partido llama a buscar un "amplio consenso" sobre el derecho a decidir

J. ROMERO / AGENCIAS ·02/12/2007 - 07:30h

EFE - El presidente saliente del EBB del PNV, Josu Jon Imaz, junto al próximo líder del partido, Íñigo Urkullu, ayer, en la apertura de la V Asamblea General, ayer.

En efecto, no hubo “sorpresas”, como preveía Sabin Etxea. El cuartel general del Partido Nacionalista Vasco puede respirar tranquilo. La V Asamblea General, que arrancó ayer, caminó sin turbulencias. La ponencia política, que incorporó 138 de las 145 enmiendas registradas antes del debate, fue aprobada “casi por unanimidad”, explicó al término de la reunión Josune Aritzondo, la secretaria de la Ejecutiva de la formación nacionalista.

El acuerdo arroja una potente lectura política. Las dos almas del partido, la pactista y la soberanista, han suscrito una paz momentánea. Porque la ponencia viene a marcar la estrategia del PNV en los próximos cuatro años. Una línea de combate centrada en el plan Ibarretxe II.

Lo que firmó este sábado el PNV fue el aval oficial a la consulta popular que el lehendakari propuso en el Parlamento vasco el pasado 28 de septiembre. El texto de la ponencia, en fin, plantea lograr un pacto doble sobre el “derecho a decidir”.

De un lado, el acuerdo debe caer entre todas las fuerzas políticas vascas. Y de otro, entre las instituciones de Euskadi y el Estado.

El “reto de decidir” será uno de los tres objetivos prioritarios, junto con la consecución de la paz y la construcción social, en la nueva etapa del PNV. Al frente, para dirigir el timón, ya no estará Josu Jon Imaz, sino su sucesor de consenso, Íñigo Urkullu, al que la asamblea nombrará presidente este domingo.

Referéndum si hay “bloqueo”

Así, el derecho a decidir se conforma como la “vía para avanzar hacia la normalización”. En otras palabras, el nuevo PNV impulsará el “reconocimiento de la existencia del pueblo vasco como sujeto político y el derecho a la libre determinación del mismo”.

l avance hacia un nuevo estatus, refrenda la estrategia oficial, sólo tiene como límites el pacto, el “amplio consenso”. De ningún modo los “vetos”. De ahí que si hay “bloqueo”, la sociedad vasca, a través de una “consulta popular”, será la que deba “validar un proceso que supere los obstáculos existentes”. La nueva directriz de la formación –defendida ayer por el propio Urkullu– sepulta por compleo la doctrina Imaz. El presidente saliente del PNV no quería abogar por más consultas hasta que ETA abandonase la violencia. Hacerlo sería tanto como ofrecer a la banda un plan b.

El lehendakari ya tiene, pues, alfombra por donde caminar. Su primer plan, de hecho, se consagra como el mejor “activo político” a partir del cual trabajar para conseguir un nuevo estatus jurídico, para “construir la nación vasca”. Joseba Egibar, el adalid del soberanismo en el PNV, resumió a la perfección el recobrado espíritu jeltzale: se abre “un momento de oportunidades políticas” donde el “liderazgo” de su partido debe “traducirse en acciones”.

Las 138 enmiendas aprobadas “apenas modifican en contenido” los avances de la ponencia, subrayó Aritzondo. Lo que no ha cuajado finalmente es una propuesta para eliminar la incompatibilidad entre ser burukide (miembro de las ejecutivas del PNV) y, a la vez, parlamentario o juntero. Ahí asomaba el viejo PNV, el que siempre ha repudiado que los cargos del partido disfruten también de puestos institucionales.

LAS CLAVES DE LA ASAMBLEA

1. Autoría de Urkullu // La redacción de la ponencia política fue coordinada por Íñigo Urkullu. También participaron como ponentes Joseba Egibar, Iñaki Gerenabarrena, Joseba Aurrekoetxea y Josune Ariztondo.
2. 447 con voz y voto // En la V Asamblea (la I tuvo lugar en 1987) tienen voz y voto 447 delegados de los 666 que acuden.
3. Tres retos // El documento político contempla tres desafíos básicos del PNV: el reto de la paz, el de decidir y la construcción social. El partido enfatiza su “rechazo firme del terrorismo y de la violencia”, así como la “deslegitimación del discurso que pretende justificar la violencia”. Sólo caben, dice el PNV, los “instrumentos democráticos”. La construcción social alude a la “normalización del euskera” y la aplicación de “políticas positivas” para su desarrollo, la promoción de la justicia social, el impulso a la sociedad del conocimiento y el crecimiento sostenible.
4. La
normalización // Es el objetivo de siempre del PNV. El “reconocimiento del pueblo vasco como sujeto político y el derecho a la libre determinación”.
5. Las otras ponencias // También se ratificaron los documentos finales de las otras ponencias, la cultural, la social y la de organización. Esta última aprobó dos novedades. Una, que desde la próxima asamblea general se elijan en la misma sesión, pero por separado, al líder del PNV y a los ocho miembros de elección directa de la Ejecutiva. Dos, que se faculte a la Asamblea Nacional para aprobar los estatutos. Además, se impulsará una TV corporativa del PNV.