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Martes, 2 de Junio de 2009

Carne y metal. La evolución de un robot con instinto asesino

PÚBLICO ·02/06/2009 - 06:57h

T-800: el origen de las especies (mecánicas)

El primer Terminator viajó del futuro a 1984 con la intención de acabar con el problema de raíz: matar a Sarah Connor (Linda Hamilton) y evitar el nacimiento de John Connor, futuro líder de la Resistencia humana contra las máquinas. Interpretado por Arnold Schwarzenegger, que inmortalizó el gesto frío y mecánico de un modelo condenado a quedar obsoleto, verlo hoy moverse es encantador como un juguete viejo... y peligroso como un depredador.

T-1000: un camaleón con piel de mercurio

La sofisticación hecha Terminator: no tiene esqueleto de metal porque todo su cuerpo es de una extraña aleación metálica, como el mercurio, que le permite imitar colores y formas de su entorno, incluido el rostro y el cuerpo de cualquier persona. Como un camaleón. Es capaz de solidificar los miembros de su cuerpo, con lo que sus brazos se convierten en armas blancas. Fue interpretado en 1991 por el actor Robert Patrick, también frío como él solo.

T-X, la ‘femme fatal’ de los robots femeninos

Por fin, una mujer. Una mujer Terminator, se entiende. T-X, también llamada Terminatrix, combina lo mejor de los dos modelos anteriores: el esqueleto robusto de los T-800 y ‘carne’ de metal líquido, además de un montón de virguerías, como la posibilidad de funcionar como módem (en serio) y el control remoto de aparatos electrónicos terrestres. Además, uno de sus brazos es un cañón de plasma. Estuvo interpretada en 2003 por la modelo y actriz Kristanna Loken.

Modelo desconocido: ¿un Terminator capaz de sentir?

Una de las dudas que vuela sobre todo el metraje de ‘Terminator Salvation’ tiene el rostro de Marcus Wright (interpretado por Sam Worthington). Se trata de un extraño que ha venido del pasado y que podría ser el último modelo ideado por Skynet, un modelo de cyborg que ni siquiera tiene conciencia de su naturaleza artificial. Esto lo haría perfecto para poder infiltrarse en la Resistencia sin ser detectado como una amenaza.