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Martes, 2 de Junio de 2009

La pelea por el fondo del mar llega a la ONU

Una comisión de Naciones Unidas estudia 92 demandas procedentes de Estados que quieren extender su soberanía al subsuelo marino. España reivindica tres áreas

ANDRÉS PÉREZ ·02/06/2009 - 07:30h

La globalización debería eliminar fronteras, suprimir barreras y unificar el mundo en un interés común. Esta teoría, sin embargo, es sólo aplicable en la superficie, porque en los grandes fondos marinos, está ocurriendo todo lo contrario. Las grandes, medianas y pequeñas potencias del planeta están elaborando mapas geológicos tan precisos y tajantes como pueden sobre el suelo y el subsuelo ocenánico. Es un titánico trabajo científico efectuado con un único objetivo: trazar fronteras y reivindicar la soberanía sobre el lecho del mar, los recursos mineros de su subsuelo y los seres vivos que albergan.

Exactamente 92 demandas de ampliación de la soberanía a unas 350 millas náuticas han sido presentadas ante la Comisión de la ONU sobre Límites de la Plataforma Continental (CLPC), que cerró un primer plazo de solicitudes el pasado 13 de mayo. Francia, gracias a su extenso parque mundial de joyas coloniales, reivindica un millón de km2, que la convertirían en segunda potencia marítima mundial con más de 11 millones de km2 de fondos marinos en cuatro continentes.

Bajo el mar quedan zonas de naturaleza continental

Australia es el gran goloso, con demandas por 2,3 millones de km2, aunque a partir de un parque inicial mucho menor. España ha abierto reivindicaciones firmes en el Golfo de Vizcaya y en el área de Galicia. También presentó in extremis un dossier científico de demanda preliminar de reivindicación de fondos en la costa oeste de las Canarias.

Lo que se está barajando en esa comisión científica de la ONU es un auténtico reparto de fondos oceánicos con fronteras. Los Estados formulan demandas científicas y no políticas, porque la Convención de Montego Bay sobre el derecho del mar, y en especial su artículo 76, así lo estipulan.

Ese artículo "acepta el principio de que, tras el proceso tectónico de separación de los continentes, quedan bajo el mar zonas que son de naturaleza continental", explica Walter R. Roest, responsable científico del Programa Extraplac del Gobierno francés. "La idea de la convención es identificar el límite del continente bajo el mar", añade.

Francia reivindica un millón de km2 y Australia 2,3 millones

Para echar el guante sobre 350 millas naúticas de fondos y subsuelos marinos, en ocasiones a más de 4.000 metros de profundidad, basta pues con que un Estado pruebe científicamente que algunos puntos de ese sector están geológicamente relacionados con su plataforma continental.

Reparto en la UE

Es lo que han hecho conjuntamente, desde 2006, Francia, España, Gran Bretaña e Irlanda en el área del Golfo de Vizcaya y el Mar Céltico, con el objetivo de ampliar, primero, la zona soberana del suelo y subsuelos marinos conjuntamente, para delimitar la frontera exterior. Quedaría para luego discutir, entre amigos de la UE, su reparto a cuatro.

Canarias, el Golfo de Vizcaya y Galicia son las áreas de interés para España

La Comisión internacional de la ONU, según fuentes del Gobierno francés, ha aceptado esa reivindicación europea, aunque le pone algunas pegas, que serán transmitidas públicamente esta semana.

La batalla en curso tiene un sinfín de declinaciones complicadas. China rehúsa las demandas vietnamíes y malasias. Brasil busca conectar las suyas con las de África Occidental, para crear su sueño estratégico de un Océano Moreno, rival del Atlántico Norte.

Hasta Francia podría ver sus ambiciones reducidas en su territorio de Saint-Pierre et Miquelon, puerta del Ártico. El ministerio de Exteriores de Canadá, contactado por Público, juzgó "extremadamente decepcionante" el dossier francés sobre la extensión de la plataforma francesa, y estimó que "París no tienen ninguna autoridad para formular una nueva reivindicación marítima en esta zona".

El caso más polémico es el de Rusia, que colocó una bandera de titanio en el fondo del Ártico por si la Comisión de la ONU se atreviera de nuevo a juzgar insolvente su dossier sobre la extensión de su plataforma continental, donde se enfrenta a Canadá. Pero la fractura fundamental es la Norte-Sur. No hay color entre los siete documentos técnicos aplastantes de la perfecta máquina de guerra científico-diplomática que es el Programa Extraplac francés, y el triste documento presentado por Sierra Leona para su única reivindicación. También Rusia sufre de alguna manera del síndrome sierraleonés: para montar un dossier científico sólo dispone de los datos militares de la era soviética, y durante la de Yeltsin no se cartografió nada.

Los franceses llevan gastando en el Programa Extraplac unos 23 millones de euros al año desde hace una década, cuando Jacques Chirac y Lionel Jospin comprendieron que extender la soberanía al máximo de fondos marinos equivale a "preparar el futuro", señala a Público Elie Jarmache, el jefe negociador delegado por el actual Gobierno francés. "Cuando se permite que un Estado se extienda, se extiende el derecho soberano a los recursos naturales y mineros. Para explotarlos bajo regulación, o para denegar cualquier exploración o explotación", añadió.

Los tesoros del subsuelo: vida animal y mineral

Exploración
Las fuentes del Gobierno francés consultadas afirman que las técnicas y los precios permitirán explorar el subsuelo marino de manera generalizada “dentro de unos quince años”.

Minerales
Según la Interocean Metal Joint Corporation, cuando sólo se ha explorado el 5% de los grandes fondos, ya se sabe que ese 5% encierra mucho más níquel y cobalto que lo que queda por explotar en tierras emergidas.

Petróleo
Sólo la dorsal Lomonossov, en el subsuelo del Océano Artico, encierra como mínimo 90.000 millones de barriles de crudo probados, según los servicios geológicos estadounidenses, y algunas fuentes de la industria hablan del 25% de las reservas mundiales.

Bacterias
A todo ese interés minero y petrolero, ha venido a sumarse otro: en 2003 un grupo japonés descubrió a 6.300 metros de profundidad diez clases de bacterias útiles en medicamentos, que fueron patentadas. En esa misma época. el Instituto Francés del Mar (Ifremer) obtuvo 19 patentes de moléculas originales procedentes de encimas y microorganismos de los grandes fondos. 

"Los modelos son complicados"

Walter R. Roest
Geofísico

La extensión de la plataforma continental, ¿es fácil de establecer?
No, los geólogos trabajan con modelos muy complejos. El artículo 76 es breve y no habla ni de profundidades específicas, ni de espesor de la corteza terrestre continental, ni de cómo hacer para demostrar ese límite.

¿Cuáles son los criterios de la comisión?
El principal enfoque es la cartografía de las profundidades. No obstante, probemos lo que probemos con esos métodos, hay un límite. No se puede reivindicar fondos que estén más allá de las 350 millas naúticas (648,2 km) desde la línea de costa.

¿Por qué quieren los Estados esa soberanía tan amplia?
A menudo se piensa en las posibilidades de explotación, pero cuando los Estados legislen en esas zonas, será posible reglamentar toda actividad, o incluso prohibirla.