Archivo de Público
Lunes, 1 de Junio de 2009

Dos españoles viajaban en el avión de Air France desaparecido

Se trata de Andrés Suárez Montes, un ingeniero sevillano que trabajaba para una empresa petrolífera en Río, y de una mujer

AGENCIAS ·01/06/2009 - 17:30h

 Imagen del avión siniestrado tomada por Nathan Zalcman en un aeropuerto de Houston en 2006.


Dos ciudadanos españoles figuran entre los pasajeros del avión de Air France que está desaparecido con 228 personas a bordo, según informó la aerolínea francesa y confirmó posteriormente el Ministerio de Asuntos Exteriores.

La familia del primero ha informado de que se trata de un ingeniero sevillano llamado Andrés Suárez Montes. Nacido en Marchena y de 38 años de edad, está casado y trabajaba como empleado de la empresa Schlumberger. Esta firma petrolífera brasileña ha asegurado a su mujer que Andrés tenía un billete para ese avión y que, desde la salida del vuelo, no se han vuelto a tener noticias suyas. La segunda persona es una mujer catalana de 28 años, Ana Negra Barrabés, volvía de su luna de miel. Su identidad ha sido confirmada por la embajada española en Abu Dabi donde la catalana residía con su marido.

Los pasajeros, por nacionalidades

En la lista de embarque del vuelo Río de Janeiro-París había, según Air France, 80 brasileños, 76 franceses, 18 alemanes, nueve italianos, seis norteamericanos, cinco chinos, cuatro húngaros, dos españoles, dos ingleses, dos marroquíes y dos irlandeses. También un pasajero de los siguientes países: Angola, Argentina, Bélgica, Islandia, Filipinas, Noruega, Polonia, Rumanía, Rusia, Eslovaquia, Suecia, Austria y Turquía.

 

En total, 216 pasajeros (126 hombres, 82 mujeres, 7 niños y un bebé) y 12 miembros de la tripulación (tres pilotos y nueve asistentes de vuelo). El avión, un Airbus A330-200, desapareció la pasada madrugada al parecer en medio de una zona de turbulencias y de tormentas y entre las posibles causas de lo que la compañía Air France calificó de "catástrofe aérea" se afirma que un rayo pudo alcanzar el aparato y provocar un accidente.