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Lunes, 1 de Junio de 2009

El escándalo de las dietas vuelve a salpicar al ministro de Economía británico

Alistair Darling reclamó dinero por los gastos de una vivienda en la que no vivía. Brown dice que tendrá que ser investigado

PÚBLICO.ES/EFE ·01/06/2009 - 10:37h

 Alistair Darling será investigado. EFE

El ministro de Economía británico, Alistair Darling, ya había aparecido en algunas de las informaciones del diario The Daily Telegraph, en relación con el escándalo por las cuentas de gasto de los diputados. Sobre Darling, mano derecha del primer ministro, Gordon Brown, recaían acusaciones de haber reclamado dinero al erario público después de contratar a un contable para que le ayudara con su declaración de la renta. Este lunes, el periódico le acusa de reclamar dinero por su segunda vivienda pese a vivir en un edificio contiguo a la residencia del propio Brown.

Según el diario, en julio de 2007, poco después de convertirse en titular de Finanzas y pasar a ocupar su nueva residencia oficial, Darling reclamó el pago de 1.000 libras (1.140 euros) por gastos de comunidad de su piso del sur de Londres. Gordon Brown, que ayer anunció un plan de reformas constitucionales para terminar con estos excesos, dijo este lunes que Darling será investigado.

Un portavoz del ministro ha negado, como en anteriores ocasiones, que Darling haya violado las reglas del 'Libro verde', la guía de los diputados británicos que establece qué gastos se pueden y no se pueden reclamar a las arcas del Estado. Pero en cualquier caso, tras más de 20 días de escándalos, parece claro que esa guía no ha servido nada más que para que cada parlamentario la interprete a su manera.

Los líderes de la oposición han cargado duramente contra Darling, que por su posición en el Gobierno, debería dar ejemplo. El liberal-demócrata, Nick Clegg pidió inmediatamente su dimisión, mientras que el conservador, David Cameron, volvió a llamar a un adelanto de las elecciones generales. Pero esta guerra la tiene perdida Cameron. Brown volvió a decir ayer, por tercera vez en una semana que no adelantará los comicio.

Pesimismo de cara a las europeas

Un sondeo publicado el pasado sábado por el periódico The Times reveló que, de celebrarse hoy elecciones, los laboristas obtendrían sólo un 21 por ciento de los votos frente al 41 por ciento de los conservadores. La cifra es aún peor para las elecciones europeas del jueves, ante las que sólo un 16 por ciento afirma que votará por el partido del primer ministro.

Ello supone que el laborismo sería la tercera fuerza más votada por detrás de los conservadores, que obtendrían un 30 por ciento, y del antieuropeo UK Independence Party, que lograría un 19 por ciento. Los liberal-demócratas obtendrían un 12 por ciento de los sufragios, los verdes un 10 por ciento y el ultraderechista Partido Nacional Británico (BNP) un 5 por ciento.

Pese a los malos augurios para las elecciones europeas de este jueves, el primer ministro británico insistió este fin de semana en declaraciones a la televisión en que no piensa dimitir, aunque otros dirigentes del partido consideren que esa decisión sería la única forma de evitar un descalabro aún mayor en las elecciones generales, previstas para el próximo año.