Archivo de Público
Viernes, 29 de Mayo de 2009

Meyer ilustra con Navarra el "cogobierno" de PSOE y PP

Les acusa de pactar un modelo que impide al Estado intervenir en economía

JUANMA ROMERO ·29/05/2009 - 01:15h

Meyer, en la rueda de prensa que dio en Pamplona. - EFE

No se puede decir que sea una idea rabiosamente nueva. Como casi nada en esta campaña electoral de baja intensidad. Pero era lo propio estando donde estaba ayer la caravana de Izquierda Unida. En Navarra, donde el PSOE dejó en la cuneta un eventual pacto con Nafarroa Bai e IU para descabalgar a la derecha de Unión del Pueblo Navarro (UPN) del Ejecutivo. Y en Barañáin, donde los socialistas rompieron en abril de 2008 su alianza de gobierno con los nacionalistas y la federación para otorgar la Alcaldía a los regionalistas.

La idea en cuestión que machacó ayer el candidato de IU-ICV, Willy Meyer, era, por tanto, el "cogobierno" que la derecha y el PSOE practican en Barañáin, Navarra, Euskadi, España, Europa. O la misma Alemania, con su gran coalición. "Navarra es el ejemplo", ilustró. Porque hasta ahora se ha consolidado un modelo económico que las dos grandes fuerzas de la UE pactaron en 2000, en la Estrategia de Lisboa, hoy "fracasada". "Al final, todo se queda en casa. Ellos dos se reparten el pastel", dijo.

Otra energía, otro campo

"A estas alturas teníamos que haber nacionalizado ya un banco", reclama

 

La arquitectura "blindada" hace casi 10 años contenía como punto central, insistió Meyer, la "no intervención del Estado en la economía". "Estamos radicalmente en desacuerdo. Se tiene que poner el mercado al servicio del empleo. A estas alturas añadió, teníamos que haber nacionalizado un banco en España. Es la primera señal diáfana, de la izquierda". La segunda, el rescate de los sectores energéticos. La tercera, mayores garantías en la seguridad alimentaria y una reconversión de la política agraria común (PAC). La militancia, escasa ayer en Barañáin, le escuchaba atenta. La emoción del público sigue ausente estos últimos días de campaña.

El candidato prometió no aceptar juegos florales. "Distracciones" como la corrupción. O la "caradura y la poca vergüenza" del cabeza de lista del PSOE, Juan Fernando López Aguilar, defendiendo los derechos humanos, o la cirugía del modelo de desarrollo. "¿Cómo puede pedir menos ladrillo y más ordenadores siZapatero lleva cinco años gobernando?", inquirió. En resumidas cuentas, menos hipocresía, le reprochó a López Aguilar: "Menos lobos y más prácticas de izquierdas. Lo demás son brindis al sol".

Reprocha a López Aguilar su "poca vergüenza" por hablar de derechos

A la equiparación de PSOE y PP ayudó la intervención del número nueve de IU-ICV, Santiago Marcos: "Los dos tienen políticas compartidas. Protagonizan una pantomima, un teatro de lo absurdo que insulta a los trabajadores". El candidato navarro lo llevó casi al extremo, comparando al líder socialista foral, Roberto Jiménez, y al presidente regional, Miguel Sanz: "Son intercambiables".

Y todo para arribar a un puerto hiper-explorado por Meyer: "Es devastador que se crea que todos somos iguales. Castiguemos a los que nos cogobiernan". Vamos, que IU detesta a los gemelos.