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Sábado, 23 de Mayo de 2009

Iván Alonso asegura la salvación al Espanyol

Los pericos certifican su magnífica reacción goleando 0-3 al Almería

IVÁN JIMÉNEZ ·23/05/2009 - 23:00h

IVÁN JIMÉNEZ -

Ahora sí, ya es oficial: el Espanyol estrenará campo en Primera. El conjunto de Pochettino se impuso 0-3 a un Almería que no se jugaba nada y que fue de más a menos. Los catalanes fueron mejores, Nené bailó a sus anchas e Iván Alonso celebró goles a pares. Entre los locales destacó Uche en un día en que debería haberlo hecho Negredo, al despedirse de su afición.

El fútbol es de pillos y el más listo de la clase ayer fue Nené. El brasileño, siempre eléctrico, chispeó por Almería parte de su repertorio de jugarretas. Las mostró desde el pitido inicial, hasta que robó una cartera (un hurto que vale una permanencia) para asistir en bandeja el primer gol a su compañero Iván Alonso, otro que come aparte, que no falló. ¿Y antes? Antes había fallado el Almería, mucho y con ocasiones bastante claras.

Ortiz, aún sin haberse cordado las botas falló sólo ante el intimidador Kameni un gol que lo cantaba todo el estadio del Mediterráneo hasta que se escuchó el sonido del poste. Más tarde, un calco de la primera: Kalu Uche volvió de nuevo a obcecarse con la presencia del portero camerunés y estrelló el balón en sus rodillas. A todo esto, el periquito Callejón también tuvo un clarísimo remate de cabeza tras un saque de esquina, pero marchó alto. Vaya, que en los banquillos no ganaban para tirones de pelos.

Los almerienses se desdibujaron por completo en la segunda mitad. Más que el empate, el objetivo era que marcara uno que se va: Negredo. El madrileño no lo hizo, tan sólo tuvo una ocasión. Porque ayer los goles tenían un nombre propio, el de Iván Alonso. Si Nené es pillo este es oportunista, que también vale y mucho. El uruguayo aprovechó un centro de su compañero brasileño que no encontró rematador para establecer el segundo, pero no definitivo, de la noche. Aún hubo tiempo para que Coro, recíen entrado, cerrara el electrónico con el tercer gol.