Archivo de Público
Jueves, 21 de Mayo de 2009

Brown trata de blindarse sustituyendo a su ministro de Exteriores

El primer ministro británico ve en Miliband una amenaza por el liderazgo de los laboristas y piensa en Peter Mandelson para el puesto

PÚBLICO.ES/EFE ·21/05/2009 - 08:44h

La marejada que azota estos días al laborismo británico podría provocar que el primer ministro, Gordon Brown, trate de blindarse frente a futuros competidores por el liderazgo del partido. Sólo así se explica la información que este jueves publica el diario Financial Times.

El periódico financiero explica en un artículo que Brown está meditando sustituir a su ministro de Exteriores, David Miliband, por Peter Mandelson. Miiliband, que ya sonó como alternativa a Brown antes de que éste sustituyera en el Gobierno a Tony Blair, cuenta con un gran cartel dentro del partido, pero las voces amenazantes entre las filas laboristas que llaman a un cambio en la dirección, pueden forzar a Brown a tomar esta decisión para asegurar su futuro.

Según el Financial Times, Mandelson, actual ministro de Empresa y antes comisario europeo de Comercio, opta a ese cargo que ya ocupó su abuelo, Herbert Morrison.

Miliband recibiría tras el cambio otro cargo en el gabinete aunque, según el periódico, su salida de Exteriores se interpretaría como una degradación.

Críticas a su gestión

Ayer, el comentarista británico Simon Jenkins lanzó en el diario The Guardian un duro ataque a la gestión de Miliband al frente de la diplomacia británica. Jenkins criticó especialmente el "intervencionismo" de Miliband al intentar dar lecciones a los gobiernos de otros países, desde el colombiano , el ruso o el iraní, hasta los de Sri Lanka o Pakistán, sobre cómo deberían comportarse.

La "defensa del intervencionismo liberal" del ex primer ministro británico Tony Blair, "cualquiera que fuera su justificación en los Balcanes, ha degenerado bajo Gordon Brown y Miliband en una denuncia global de calamidades", criticaba el comentarista.

Peter Mandelson no ha ocultado nunca que le gustaría estar al frente de la diplomacia. "Uno tiene determinados objetivos, que nunca ha conseguido, y eso ha sido para mí una decepción", confesó en su día Mandelson al diario The Times.