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Martes, 19 de Mayo de 2009

Golpe de autoridad de Di Luca

En un ataque a 3 kilómetros de meta, el italiano cimentó su victoria y reforzó su liderato. Sastre apunta al podio

 

EFE ·19/05/2009 - 17:27h

EFE - El italiano Danilo Di Luca en acción durante la presente edición del Giro.

El italiano Danilo Di Luca, del equipo LPR, ha confirmado su condición de favorito número uno con una demostración de poderío en la décima etapa del Giro de Italia, la más larga de la presente edición, de 262 kilómetros, disputada entre Cuneo y Pinerolo, en la que reforzó la 'maglia' rosa, mientras que el español Carlos Sastre avanzó al sexto puesto de la general.

Di Luca desbordó a sus rivales en un repecho situado a 3 kilómetros de la pancarta de llegada, después de un gran ascenso al Pramantino (2a) y un espectacular descenso del mismo puerto, situado a 10 kilómetros del final, donde el ciclista de los Abruzzos dio el golpe de mano con autoridad de campeón.

En el descenso agarró a Franco Pellizotti, que marchaba escapado, aguantó hasta el repecho final con el grupo principal ya desperdigado y en la pequeña subida de 500 metros, a apenas 3 kilómetros de Pinerolo, metió la directa hasta levantar los brazos como vencedor con un tiempo de 6h.30.43, con bonificación de 20 segundos incluida.

Sastre, a tiro del podio

Un ataque fulminante que no tuvo respuesta. Estuvieron atentos en el descenso de Pramantino los Sastre, Arroyo y Menchov, no así Ivan Basso, Leipheimer, Lovkvist y Rogers, que se vieron impotentes para enlazar con la cabeza.

Carlos Sastre ofreció una imagen esperanzadora. El vencedor del Tour 2008 exhibió nivel para luchar por el podio, que es su objetivo. Trató de pegarse a Di Luca cuando éste se marchó en la última subida, pero sin éxito. Junto a Pellizotti, Menchov y Arroyo cerró la etapa a 10 segundos. El colombiano Soler dio tiempo al grupo de Leipheimer y Basso a 29 segundos.

En definitiva, otro aviso de Di Luca, de 33 años, que pretende ganar su segundo Giro, en una etapa que varió el recorrido previsto, sin el paso por los puertos franceses de Vars, Izoard y Montgenevre, anunciados en la presentación. Sestriere, lejos de meta, no marcó diferencias y la emoción se centró al final, con los 6,8 kilómetros al 6,2 por ciento de pendiente media del Pramartino, donde llegó la batalla.

Mañana se disputa la undécima etapa entre Turín y Arenzano, de 214 kilómetros.