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Martes, 19 de Mayo de 2009

Las ayudas a la compra de coches arrancan en medio de la confusión

Falta información y las autonomías aplican las subvenciones de forma dispar

L. DEL POZO / AGENCIAS ·19/05/2009 - 04:17h

Clientes en un concesionario en Fuenlabrada (Madrid). GUILLERMO SANZ

El nuevo plan de ayudas directas a la compra de coches entró ayer en vigor con resultados desiguales, por la disparidad de criterios en la subvención que deben dar las autonomías, según lo anunciado la semana pasada por el Gobierno central. Navarra, Valencia, Murcia y Madrid ya tenían programas propios para estimular la demanda. Y otras, entre ellas Madrid y Catalunya, que concentran casi la mitad del mercado, se resisten a poner su parte, bien porque ya tienen planes propios, bien por falta de fondos.

El vicepresidente ejecutivo de Producción de Seat, Wolfram Thomas, pidió ayer que las ayudas sean uniformes. "No es lo mismo recibir 1.500 que 2.000 euros", dijo, y lamentó que los 500 euros de las autonomías "estén todavía bailando". "El efecto de las ayudas que ha concedido Alemania al sector ha sido extremadamente positivo. Sin embargo, no tenemos muy claro que vaya a ocurrir lo mismo en España", dijo Thomas, en una conferencia en Esade.

En Catalunya, a los concesionarios no parecía preocuparles las reticencias del Govern a poner su parte, ni que los clientes se fuguen a otras regiones en busca de mejores condiciones. "Si al final no se llega a los 2.000 euros, no pasa nada, que la gente venga, ya le arreglaremos el precio nosotros; lo que queremos es vender", decía David Furest, del concesionario Gaudí Motors de Seat, que desde hace semanas ofrece en algunos modelos rebajas de hasta 4.000 euros.

Para apuntalar la postura del Govern, el conseller de Innovación y Empresa, Josep Huguet, afirmó ayer que si el paro sigue al alza "nadie comprará coches por más que regalen 500 euros". Lo mismo opinaba Furest. "Zapatero ya puede dar 20.000 euros, pero si no hay financiación [de los bancos] no se venderá nada".

Quejas ante la falta de información

Los vendedores catalanes se quejaban de no tener información. En el concesionario Motor Rerpís de Opel se explicaba que han recibido unas diez visitas diarias preguntando por las ayudas. Pero ayer seguían sin poder concretarlas. "Sólo sabemos que la marca pondrá 1.000 euros y el Gobierno 500. Pero no sabemos cómo deberá hacerse la facturación", decía Josep Garró, del concesionario Renault La Maquinista.

"La incertidumbre de la nueva normativa no ha generado nuevas ventas"

Menos quejas había en Valencia. Manuel Palma, propietario de ocho concesionarios en esta comunidad, destacaba el "fantástico" resultado del plan, "mejor que en ningún sitio de España". En Valencia la ayuda total son 2.500 euros, porque la Generalitat aporta 1.000 euros desde el pasado 8 de mayo. Una "situación única e irrepetible que permitirá que la recuperación llegue muy rápido", decía Palma, que sólo tenía una queja: el plan se ha aplicado "deprisa y corriendo, pero al cliente eso no le afecta". En su opinión, su efecto se verá en junio, porque "entre que eliges el coche y te lo llevas pueden pasar 14 días".

En Granada, cuyo Gobierno autonómico apoya el plan que ha negociado el Ministerio de Industria, la acogida fue tibia. Según Juan Luis Galán, gerente de un concesionario de BMW, ayer no se había cancelado ningún pedido de la semana pasada "porque no los había"; y ningún cliente preguntaba por el llamado plan E2000.

Algo más optimista, Manuel Troya, director comercial de un concesionario Toyota, decía haber recibido a "muchos clientes" preguntando por las ayudas y confirmaba que se han paralizado pedidos previos, "a la espera de que la medida se desarrolle". "Todo está aún en el aire, mientras el cliente demanda ese descuento adicional de 2.000 euros", resumía.

Picaresca

En otro concesionario granadino apuntaban que la subvención se quedará finalmente en 1.000 euros, pues las marcas incrementarán el precio de los vehículos para compensar la cuantía que les toca aportar. En Sevilla, el jefe de ventas de la central de Peugeot, Gregory Belhassen, daba cuenta de seis pedidos cancelados. "La incertidumbre de la nueva normativa no ha generado nuevas ventas", decía. Alberto Suárez, vendedor en un concesionario de Saab, abogaba por que la Junta y el Gobierno central aporten más fondos.